Karoll Márquez: "Hace cinco años no estoy en un set y ya me empieza a hacer falta"

El actor y cantante colombiano reflexiona sobre el comienzo de su carrera artística, su evolución a lo largo de los años y por qué, a pesar de estar alejado de la televisión, vive un momento de plenitud en el mundo de la música y el teatro musical. A lo largo de más de dos décadas de trayectoria, Karoll Márquez se ha construido una carrera artística incluye la música, la televisión y el teatro musical.
En la pantalla chica, el cartagenero de 49 años ha participado en producciones como “Oye Bonita”, donde dio vida al recordado “Monchi Maestre”, así como también en “¿Dónde carajos está Umaña?”, “La playita”, “Pambelé”, “Los medallistas”, por enumerar algunas. Aunque muchos lo recuerdan por estos personajes, su faceta musical fue su primer amor y así lo recordó en diálogo con Vea de El Espectador. “Todo inició en Cartagena.
Yo cantaba desde muy chiquito. Fue algo que me acompañó desde muy temprana edad.
Ya cuando llego a Bogotá es que comienzo a explorar otras maneras de expresión y de comunicación y me llamó profundamente la atención la actuación, pero no era algo que tuviera en los planes de mi vida. Luego, cuando ya comienzo, ahí sí le doy todo el compromiso y toda la entrega que merecía también prepararme para ser actor y comienzo a estudiar”.
A lo largo de su trayectoria, las experiencias y los cambios que vivió le brindaron una visión mucho más amplia sobre lo que significa el éxito y el arte. Esta nueva perspectiva transformó la forma en que abordó cada oportunidad profesional que se le presentó. “He sido una persona que le he hecho mucho caso a la vida y las puertas que se me están abriendo, porque de no haber sido así, habría estado muy frustrado.
Cuando te hace ilusión empezar una carrera artística, tienes demasiados referentes, información y por supuesto que no siempre logras lo que el arquetipo tiene ahí y puede ser muy frustrante. Hubo un momento en mi carrera en que yo comencé, sin pretenderlo y sin quererlo, a diseñarla de una manera más polifacética”.
Descubre las principales noticias del entretenimiento en Colombia y el mundo dando clic aquíEl actor y cantante colombiano reflexiona sobre el comienzo de su carrera artística, su evolución a lo largo de los años y por qué, a pesar de estar alejado de la televisión, vive un momento de plenitud en el mundo de la música y el teatro musical.Revista VeaComparaciones y frustracionesComo le pasa a muchos artistas, los comienzos de su carrera estuvieron llenos de comparaciones y expectativas. Márquez admite que, durante un buen tiempo, sintió la presión de las personas que lo rodeaban por elegir solo una de sus facetas. “Cuando comencé mi carrera a nivel musical, era muy recurrente que me preguntaran qué quería ser más, si actor o cantante.
La gente en ese momento tenía una percepción bastante prejuiciosa de los artistas que se dedicaban a varias cosas en el mismo ámbito de entretenimiento y para mí fue algo muy natural, pero como empecé a confrontar un poco eso, hubo momentos que sentí que me cohibía mucho. Comencé quizá a querer encajar”, recordó.
El momento decisivo sucedió cuando se fue a vivir a México. Allí se dio cuenta que la industria artística era mucho más inclusiva.
Ser multifacético se valoraba como una gran fortaleza en lugar de considerarse una debilidad. “Por lo menos, en el ámbito artístico en el que yo me desarrollaba y con quien me rodeaba, entre más cosas hicieras y más facetas tuvieras y más habilidades pudieras desarrollar, era más valorado el trabajo y tenías más campo de acción”. Esa experiencia cambió por completo su perspectiva profesional y le dio la confianza para explorar todas sus habilidades artísticas: “Cuando regreso a Colombia, que me trajeron a hacer “Oye Bonita” y veo todas las puertas que se abren en un terreno en el que jamás pensé transitar cantando vallenatos, ahí comencé a hacerle mucho caso a las oportunidades que me daba la vida a nivel artístico, porque todas me permitían explorar y aprender.
Entendí que todas las carreras no están hechas para lo mismo, todos no tenemos los mismos objetivos, el desarrollo de cada carrera es distinta. Dejé de compararme, dejé de tener esas expectativas tan altas y simplemente comencé a dejarme sorprender por los proyectos que llegaban”.
Lejos de la televisión, pero no de los escenarios Aunque en este momento no está involucrado en producciones audiovisuales, Karoll Márquez sigue muy activo en el mundo artístico: “De unos años para acá he estado mucho más familiarizado con los espectáculos escénicos, con ser un artista escénico, no es que haya abandonado el audiovisual, es que la misma vida es demasiado justa con uno y te va poniendo en donde tú más cómodo te sientes. No es que haya decidido en algún momento no hacer un proyecto, pues a veces te llaman para cosas que quizá no quieras ya hacer o a veces simplemente no te llaman o no te tienen en cuenta para otras que sí quisieras hacer.
Entonces tengo que seguir trabajando, pero asimismo mi trabajo no es trabajo. Mi trabajo es una manera muy afortunada de coexistir con los demás entreteniendo.
Me hace muchísima ilusión volver a hacer algo para televisió, ya tengo cinco años que no estoy en un set y ya me empieza a hacer falta, pero soy muy agradecido y asimismo sé habitar muy bien el espacio en el que estoy”. Ahora su día a día transcurre entre ensayos, presentaciones en vivo y esa conexión tan especial con el público, una experiencia que hoy en día aprecia enormemente. “Estoy en el proyecto musical “V de Vinilo”, cosechando éxitos en compañía de amigos, pasándolo bien.
Y es ahí donde también llegas a la conclusión de no me falta nada, está tan bien esto, lo paso tan bien, estoy donde debo estar. Es así de sencillo.
No es que yo haya decidido por alguna razón no hacer más audiovisual. Me siento en ese constante entrenamiento que te da el ser un artista escénico y me siento en esa constante inquietud de ser un artista, de ver cómo me estoy sintiendo.
Se siente muy bien llenar teatros y convivir con un público en escenarios y en aforos más íntimos. No obstante, sí extraña uno estar creando personajes, trabajar en el audiovisual, pero no me quejo, no me quedo en ese bucle pensando ahí, dándome palo, sino que disfruto”.
Hoy, el artista asegura encontrarse en un momento especial: “No siento que haya cambiado mucho, siento que la ilusión siempre está, sigo sintiendo mucha fascinación por lo que hago, por la mística, por llegar al camerino, por preparar un espectáculo, por ensayar. De pronto, hay cosas que sí hacen parte del proceso y lo veo de una manera afortunada y es el que ya no te dejes aturdir.
Siento que antes me agobiaba, ahora me siento en un proceso de serenidad, me siento liviano, eso no quiere decir que no haya días en que uno transite también por la duda, la incertidumbre, el agobio, pero me gusta mi vida. Cuando comienza esa inconformidad natural del artista, yo no me doy palo con eso porque sé que es algo natural, simplemente cambio la línea de pensamiento, transito por mi presente, por lo que estoy viviendo, por lo que estoy disfrutando y me conecto nuevamente con lo que para mí es totalmente fundamental".Queremos tener una comunicación más directa con ustedes, por eso pensamos en crear un boletín que puedan recibir en sus correos electrónicos con contenido exclusivo, entrevistas, reseñas y toda la información actualizada sobre cine, farándula, música y más.
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Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
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