DALLAS (enviado especial).- Desde las 15 (hora local), miles de argentinos se concentran en el Klyde Warren Park de Dallas. Desafiando los 40 grados al sol, el tradicional banderazo de los días previos a los partidos duplica a la convocatoria de que tuvo lugar el pasado martes en Kansas City.A metros de la avenida Woodall Rodge, los hinchas vestidos de celeste y blanco arman su propia fiesta en el domingo del día del padre.

Banderas, camisetas y carteles de “compro entradas” dominan la segunda celebración de este Mundial.¿Serán ocho? Es una de las preguntas que varios fanáticos del conjunto de Scaloni se hacen desde el parque urbano que se encuentra a unos 32 kilómetros del estadio donde jugará la Argentina.

Si el conjunto albiceleste llega a la final del Mundial 2026, habrá jugado un total de ocho encuentros, con la misma cantidad de banderazos. Pese al optimismo por el brillante debut de Messi frente a Argelia, los hinchas prefieren la cautela.

Paso a paso. Saben que falta mucho y cualquier paso en falso significa volverse a casa antes de tiempo, incluso con la generación dorada que comanda el entrenador Lionel Scaloni.Primero deben ganarle este lunes a Austria, por la segunda fecha del grupo J.

Si se da ese resultado, Argentina se asegura el primer puesto. Más allá de lo que ocurra en la última fecha frente a Jordania, el sábado y también en Dallas, la selección hará las valijas para jugar en 16vos de final en Miami, donde reside la mayor comunidad de argentinos en los Estados Unidos.Ya desde la noche previa, el downtown de Dallas había empezado a teñirse de celeste y blanco.

Bares, parques y calles empezaron a tomar el pulso de una de las selecciones más convocantes de este Mundial.Según registros de la FIFA, cerca de 20.000 argentinos compraron entradas para cada uno de los tres primeros partidos de la selección. Muchos otros esperan hasta último momento con la intención de conseguir boletos a menor precio en el mercado de reventa o a través de plataformas oficiales.La magnitud de la convocatoria adquiere todavía más relevancia si se tienen en cuenta las distancias que impone esta Copa del Mundo.

A diferencia de Qatar 2022, donde los traslados entre estadios demandaban pocos minutos, el torneo que organizan Estados Unidos, México y Canadá obliga a recorrer cientos e incluso miles de kilómetros entre una sede y otra. Dallas, por ejemplo, se encuentra a más de 700 kilómetros de Kansas City, donde Argentina disputó su debut frente a Argelia.Buena parte de los hinchas que acompañaron a la selección en aquella primera presentación ahora vuelven a encontrarse en Texas para seguir el recorrido de la selección.

Especialmente se movilizan desde Miami y otras ciudades de Estados Unidos, pero también desde México. Asimismo, en los últimos días arribaron vuelos procedentes de la Argentina para este encuentro y para el que la Argentina disputará el próximo sábado frente a Jordania, nuevamente en Dallas.