Mientras en varios países del mundo este domingo 21 de junio se celebre el Día del Padre, la Copa del Mundo de fútbol tendrá una jornada cruzada por una mamá: la de Vozinha, el arquero de Cabo Verde. Ana Cándida Évora se convirtió en protagonista de una historia colateral a la memorable igualdad (0-0) que el seleccionado africano obtuvo contra España en el debut con una brillante actuación de su hijo, el guardameta de 40 años que se convirtió en una muralla ante cada avance ibérico.“Lloré porque mi madre no pudo estar aquí debido a la visa, por el dinero que teníamos que pagar.

Me habría gustado que ella estuviera acá, pero aun así estoy feliz”, había revelado luego del partido Vozinha, en alusión a la exorbitante cifra dispuesta por Estados Unidos para los caboverdianos que se propusieran ingresar al país para presenciar el Mundial: 15.000 dólares.El furor generado en torno a Vozinha no sólo incrementó exponencialmente su visibilidad en las redes sociales, en las que pasó de tener poco más de 50.000 seguidores en Instagram a contar con casi 2.000.000 durante el duelo con España. La referencia que hizo a su mamá, conmovido, se replicó en el nivel político y llegó al conocimiento de Hakeem Jeffries, líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes estadounidense.Ese legislador, de origen caboverdiano, inició gestiones y llegó a Marco Rubio, el secretario de Estado, para impulsar la aprobación del trámite para que la madre del arquero lograra entrar al territorio estadounidense sin tener que abonar la enorme suma fijada a los países peor “considerados” por las autoridades para los visados.La tratativa tuvo éxito y Ana Cándida Évora pudo viajar desde el pequeño archipiélago africano a Estados Unidos, adonde arribó para el segundo encuentro del seleccionado, el que este domingo lo enfrentará en Miami con Uruguay, a las 19 de Argentina.

Bubista, el entrenador que pasó de colarse para ver los partidos del Mundial de 1982 cuando era pequeño a dirigir a Cabo Verde en su primera Copa del Mundo, intentará diseñar un cerrojo por delante de Vozinha, cuyo anhelo es terminar otra vez con la valla en cero.Del otro lado de la emoción de los Tiburones Azules, Uruguay afrontará el encuentro con la obligación de ganar para jugar en la última fecha, frente a España, en buenas condiciones de aspirar a la clasificación, e incluso al liderazgo del grupo H. La Celeste, que en Qatar 2022 no consiguió superar la fase de grupos, puede cruzarse con Argentina en los dieciseisavos de final en caso de terminar en el segundo puesto en su zona.En el estreno, contra Arabia Saudita, el conjunto uruguayo desperdició el primer tiempo y por momentos fue controlado por el asiático, que se puso en ventaja con un tanto de Abdulelah Al-Amri.

Darwin Núñez, uno de los titulares de renombre a los que había elegido Bielsa, tuvo una floja prestación y fue remplazado al término de los 45 minutos iniciales.Para refrescar al equipo, Bielsa haría tres variantes este domingo en la formación: Núñez, Manuel Ugarte y Matías Viña serían reemplazados por Agustín Canobbio, Nicolás de la Cruz y Juan Manuel Sanabria, respectivamente. Los ingresos de estos futbolistas ante los sauditas inclinaron favorablemente el desarrollo del encuentro, que pasó a ser controlado ampliamente por la Celeste.Uno que continuará en el equipo y es fuente de esperanza, asimismo de referencia de identidad, es Federico Valverde, a quien Bielsa valoró con una descripción contundente: “Normalmente, el que crea, no recupera; el que sorprende, no defiende, y el que es dinámico, no encuentra la pausa.

Valverde reúne todas las posibilidades que reclama un partido, que son variadas y distintas”.Con la valía que adquiere para Uruguay el partido de este domingo, Bielsa -dirige por tercera vez en la máxima cita del fútbol- apelará al rendimiento de Sanabria, que a los 26 años pide pista y se impone a nombres de mayor rodaje. “Este chico, Sanabria, está lleno de condiciones. Es muy rico técnicamente; nadie tiene más ritmo que él; juega de lateral, de interior y de extremo, y entiende el juego”, había evaluado el director técnico argentino luego de convocar por primera vez al jugador de Real Salt Lake, de Estados Unidos.“Este chico está lleno de condiciones: muy rico técnicamente, nadie tiene más ritmo que él y no jugó nunca en Eliminatorias”.Bielsa sobre Juan Manuel Sanabria la primera vez que lo convocó.Ahora se perfila para ser titular vs.

Cabo Verde, comunicó hoy temprano @canal5uruguay pic.twitter.com/3pruTwBtso— Diego Domínguez (@Digadoma) June 18, 2026Bielsa es foco de atención en el torneo por sus actitudes frente a periodistas y acciones de difusión. Se molestó en la conferencia de prensa posterior al 1-1 con Arabia Saudita cuando le preguntaron sobre la sesión de fotos oficiales de FIFA, en la que su imagen se viralizó porque el DT no miraba a la cámara. “Se puede usar lentes, se puede mirar directo o hacia abajo; no tenemos una obligación de actuar como modelos para respetar pretensiones que no tienen ningún fundamento.

No hice nada malo”, se defendió entonces el entrenador rosarino en Miami.Mientras el seleccionado uruguayo al que él conduce procura dejar lo más arriba posible la bandera de su fútbol, surgió una inesperada polémica en torno a la insignia del país de unos 3.400.000 habitantes que estará en vilo por el cotejo de este domingo. Julio María Sanguinetti, ex presidente de la nación, se quejó de que la organización hubiera desplegado un pabellón de listones celestes y no azules en la presentación del juego con Arabia Saudita.“La bandera uruguaya es azul y blanca.

No es celeste. Como no es celeste la de Artigas de 1815 ni la de Lavalleja de 1825.

Ambas tienen azul, como azul era todo lo republicano en aquel tiempo", expresó el intelectual, que apuntó a los dirigentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol: “Es una vergüenza que la tormenta de delegados que viajó no haya hecho la corrección”.