Marc Cucurella vuelve a vestir la camiseta de España en la gran cita del fútbol mundial. El lateral izquierdo, recién fichado por el Real Madrid, es uno de los fijos en el once de Luis de la Fuente en el Mundial 2026, que se disputa este verano en Estados Unidos, Canadá y México.

Pero su presencia en la lista no sorprende. El catalán fue uno de los nombres propios de la histórica Eurocopa 2024 conquistada por España, ya que dio la asistencia decisiva a Mikel Oyarzabal para el gol que otorgó el título al combinado nacional.Y no solo eso.

El futbolista se ganó a los aficionados por su sentido del humor. El himno de España durante la última Eurocopa fue Potra Salvaje, de Isabel Aaiún.

Pero también una canción del tiktoker Adrián Navarro: 'Cucu, Cucurella, se come una paella. Cucu, Cucurella, se bebe una estrella.

Haaland tiembla, que viene Cucurella'. El propio jugador saltó al escenario durante la celebración del título en Cibeles para entonar este tema junto a la afición.Tampoco pasó desapercibida durante esos meses su característica melena rizada.

El defensa prometió que se teñiría de rojo si España ganaba la Eurocopa. Y lo cumplió.

La responsable de que Cucurella tenga el pelo largo es su madre, que le dejó crecer el pelo cuando era niño para poder distinguirle durante los partidos. Alguna vez esto le provocó problemas en el campo, sobre todo por jugadores que le agarraban del pelo.

Aun así, por ahora no tiene intención de cortárselo. De un pueblo catalán a la élite del fútbol europeoMarc Cucurella nació en el municipio barcelonés de Alella en 1998.

Allí inició a jugar al futbol sala en el equipo local. Luego ingresó en las categorías inferiores del Espanyol, donde permaneció durante seis años hasta que el Barcelona llamó a su puerta para incorporarlo a La Masia.

Y su progresión fue constante. Luego de destacar en el Juvenil y lograr el ascenso con el Barça B, debutó con el primer equipo en la Copa del Rey en octubre de 2017.

No obstante, tuvo que buscar oportunidades lejos del Camp Nou.Fue cedido al Eibar, donde se hizo un nombre en Primera División. Más tarde recaló en el Getafe.

Ya en 2021 dio el salto a la Premier League para fichar por el Brighton, donde fue elegido mejor jugador de la temporada. Y en 2022 fue traspasado al Chelsea.

La operación alcanzó los 74 millones de euros, una cifra que le convirtió en aquel momento en el lateral más caro de la historia del fútbol. Desde entonces, el catalán se ha consolidado como una de las referencias defensivas del conjunto londinense.

Antes del estreno de España en el Mundial se conoció su reciente fichaje por el Real Madrid para las próximas seis temporadas.Su paso por la Selección Española tampoco fue un camino de rosas. El catalán recorrió todas las categorías inferiores: la sub-16, sub-17, sub-19 y sub-21.

No fue hasta noviembre de 2020 cuando recibió la llamada de Luis Enrique para sustituir a José Luis Gayà. Su debut con la absoluta llegó meses después y desde entonces ha ido ganando protagonismo hasta convertirse en una pieza clave.

También formó parte del equipo olímpico que conquistó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio.El lado más personal de CucurellaPero el refugio de Cucurella está fuera de los terrenos de juego. Desde 2018 comparte su vida con la también catalana Claudia Rodríguez, diseñadora de moda y bailarina de ballet.

La pareja tiene tres hijos: Mateo, nacido en 2019; Río, en 2021; y la pequeña Bella, que llegó al mundo en 2023. El primogénito fue diagnosticado de autismo, una realidad que ha llevado a la familia a adatar determinados aspectos de su crianza y educación.También ha comenzado a desarrollar su faceta empresarial.

En 2023 impulsó un proyecto vinculado a la formación deportiva a través de un campus destinado a jóvenes futbolistas, con el objetivo de transmitir no solo conocimientos tácticos, sino también valores personales. Asimismo, en su tiempo libre disfruta de otros deportes, como el padel o el ciclismo.

También le gusta jugar a videojuegos e ir al cine.