El millonario negocio de las pausas en el Mundial que enfurece a Bielsa y explica por qué

La Copa del Mundo 2026 vive una transformación estructural que ha desatado un debate entre los directores técnicos, por ejemplo, el seleccionador de Uruguay, Marcelo Bielsa, quien ya mostró su inconformidad con las polémicas pausas de hidratación implementadas por la FIFA. Luego de el empate de la escuadra charrúa ante Arabia Saudí, donde el ritmo de la remontada celeste se vio cortado por el silbatazo intermedio, el timonel externó su descontento en rueda de prensa desde su campamento en tierras mexicanas.
Para el entrenador sudamericano, la medida rompe de manera tajante con la tradición y la fluidez del balompié, asemejando el espectáculo a los deportes norteamericanos de tiempos segmentados. “Jugar cuatro tiempos en lugar de dos altera la concepción que culturalmente se había construido para interpretar el fútbol. Este cambio no le agrega nada y le quita mucho.
Cuando se dividió en cuatro no se pensó en el efecto que puede tener sobre lo que hizo que el fútbol sea un deporte que enamora, sino que se pensó en otro tipo de repercusiones”. La postura del estratega coincide con un análisis estadístico reciente que confirma que estas detenciones afectaron de manera directa el desarrollo del 80 por ciento de los compromisos disputados en la justa.
Al enfriar a los cuadros que registran un pico anímico ascendente y brindar un respiro táctico a las defensas agobiadas, el juego se vuelve considerablemente más estático. “Antes de esta decisión el fútbol tenía una característica, ahora tiene otra. La gente se enamora del juego por sus características”, sentenció el 'Loco', aclarando que, a diferencia de los aciertos del VAR, este ensayo carece de aprobación genuina entre los protagonistas. “Jugar 4 tiempos en vez de 2 altera la concepción y cultura que había se habían construido para interpretar el fútbol.
Este cambio no agrega nada y quita mucho. Cuando se dividió en 4 no se pensó en el efecto que puede tener sobre lo que hizo que el fútbol sea un deporte que enamora.
Se pensó en otro tipo de repercusiones”, Detrás del argumento de la salud de los futbolistas ante las altas temperaturas del verano en Norteamérica, se esconde una de las estrategias financieras más lucrativas de la FIFA. Detener el cotejo por tres minutos en cada periodo abrió una ventana comercial inédita.
Con 104 partidos en el calendario, estas interrupciones generan un inventario acumulado de más de 10 horas de publicidad premium. De acuerdo con proyecciones financieras internacionales, las tarifas por un espacio comercial de 30 segundos durante la fase de grupos promedian los 200,000 dólares.
Bajo este esquema de monetización, se estima que cadenas oficiales como Fox Sports asegurarán ingresos adicionales de al menos 250 millones de dólares.
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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