Esta niña prodigio del arte vendió cuadros por valor de 7 millones de dólares antes de cumplir los 14 años

Cuando tenía cinco años, Autumn de Forest tomó por primera vez un pincel y inició a dar sus primeros pasos en el dibujo con pinturas sobre hojas de papel. Allí plasmaba su imaginación y combinaba colores con un criterio que solo un adulto podía hacer; eso le valió el título de “niña prodigio”.
Hasta que cumplió 14 años, vendió obras por siete millones de dólares y en la actualidad es una de las artistas centennials más respetadas de Estados Unidos. A los seis años de edad, Autumn le pidió a su papá ingresar en una escuela de arte y así lo hizo.
Ella sentía una profunda conexión con la pintura y quería hacer cuadros importantes. Así empezó en un programa local al aire libre, donde cada vez que una persona se acercaba a conocer su trabajo, le respondían a su padre: “Esto es genial!
Por lo visto, pensaban que era el Día de Llevar a tu Hija al Trabajo”, expresó en su primera entrevista televisiva a los ocho años en Discovery Health.Conforme pasó el tiempo, sus técnicas mejoraron y adoptó nuevos estilos. Asimismo, su autoexigencia la llevó a tener un horario fijo por día, entre las 9 y las 17, donde se dedicaba solo a pintar.
Se levantaba a las 7.30 con sus padres, desayunaba y luego ponía manos a la obra. Autumn nació y se crio en Las Vegas; hizo el colegio de manera online para poder desarrollarse plenamente en lo que amaba.
Luego de su horario de pintura, le dedicaba tiempo a las tareas escolares. Así logró un equilibrio entre lo que debía hacer y aquello que le apasionaba.
En 2009 se presentó en el Festival de Arte de Primavera en Boulder City, Nevada, donde recibió una mención honorífica. Un mes después, ganó el premio a la Mejor Obra en un evento de Arte en el Parque.
Luego de este exitoso debut, De Forest continuó creando arte e incorporando un elemento narrativo a cada una de sus obras, según indica Park West Gallery. “Para entonces ya sabía que el arte era mi pasión, quería dedicarme a ello el resto de mi vida”, llegó a decir Autumn.A los 8 años, vendió más de 100.000 dólares en pinturas en tan solo 16 minutos durante una subasta que se celebró en febrero de 2010. Su historia se volvió famosa y los medios estadounidenses la perseguían.
El rostro de la joven artista pasó de Discovery Health a Disney y después a The Today Show y Wendy Williams. Desde entonces todos la bautizaron como “niña prodigio”.
Mientras los medios engrandecían su talento, los grandes artistas desconfiaban de ella. Aseguraban que su padre estaba detrás de las pinturas y dudaban que realmente fuera tan buena.
Pese a las críticas, continuó con el arte. Tan importantes e influyentes fueron sus creaciones que en 2015 recibió en el Vaticano el Premio Internacional Giuseppe Sciacca de Pintura y Arte.
Asimismo, presentó sus pinturas en la Plaza de San Pedro ante la mirada atenta del papa Francisco. Hasta los 14 años, vendió decenas de obras que en total acumularon siete millones de dólares en recaudación.
La mayoría de ese dinero se destinó como ayuda a familias desfavorecidas y a centros dedicados al arte en comunidades de su país. En la actualidad, Autumn de Forest tiene una galería de arte y, mediante Instagram, muestra a diario sus exposiciones y nuevas creaciones, cada una de ellas con una particularidad narrativa que invita a la reflexión de quienes contemplan sus obras.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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