SANTA FE.— Juan Pedro López fue un poeta y payador uruguayo. En su época, primera mitad del siglo pasado, fue el más famoso de todos.

Para alcanzar a ponderar adecuadamente su estatus, hay que señalar que grabaron obras suyas Carlos Garde l, Ignacio Corsini y Edmundo Rivero . El escritor Francisco Defilippis Novoa escribió: "difícil es llegar al alma del oyente, de todos los oyentes.

Y López llega al alma de todos : del negado y del artista; del entusiasta y del excéntrico y es porque pone en sus palabras todo un corazón de artista ". Y agregó: "hasta el físico le ayuda para la impresión del romancesco cantor de otras épocas.

Hay momentos en que se reclamaría para él el chiripá y la bota de potro , en la certidumbre de que la reproducción del cantor errante, tal cual nos lo imaginamos, sería exacta". Un paso por la cordial Este singular personaje, cuya obra más conocida es "La leyenda del Mojón" , llevada al cine, visitó Santa Fe hace justo 95 años y acaparó la atención de toda la ciudad, que por ese entonces contaba con unos 130.000 habitantes .

Diario El Orden, en junio de 1931, dejó constancia de tal visita. "Se encuentra en esta Juan Pedro López, el payador moderno con alma de gaucho antiguo , errante por las tierras de América, vagando por las ciudades, ha llegado hasta la puerta de nuestra casa ", publicó en ese mes.

"Este payador de ahora viaja en tren y lleva su guitarra en un doble estuche. Los payadores de antes iban por las tierras en su pingo, ‘con la guitarra a la espalda’.

Pero el alma de unos y de otros se funde en un mismo afán romántico", agregó. Vida de peregrinaje Para entonces López, que había nacido en 1885 en el departamento de Canelones, era muy conocido.

Hacía años que subía a los tablaos y cantaba. El público argentino y el de Uruguay lo valoraban y el público de España tenía referencias suyas por un episodio singular, que luego mencionaremos.

Durante su raid por Santa Fe, asimismo de visitar El Orden, fue entrevistado por el Diario Santa Fe. "Soy uruguayo pero he pasado gran parte de mi vida en la Argentina, país al que amo tanto como a mi patria , puesto que aquí he vivido, he tenido mis triunfos y he pasado también mis sinsabores", expresó.

"Mi vida de peregrinaje me ha llevado a visitar varios países vecinos, pero donde me he detenido siempre es en Buenos Aires, la capital de mi segunda patria ", aseveró después en esa misma charla. Y agregó: "mi profesión ha sido siempre cantar: yo no canto los tangos de moda que andan de boca en boca por ahí, yo improviso o ejecuto mis propias producciones , la mayoría de las cuales me han reportado verdaderos triunfos".

Un preciado regalo Antes decíamos que había un hecho que había acercado a López con el público español. Es que Ramón Franco , el piloto del "Plus Ultra" , hidroavión que logró el primer vuelo transatlántico entre España y América del Sur, le regaló una guitarra luego de aquella travesía.

Al parecer, lo había oído cantar en Montevideo y de regreso a España hizo fabricar una guitarra en una de las mejores fábricas de Barcelona y se la mandó con una expresiva dedicatoria: "que se te rompa en las manos el día que cantes con ella a la tiranía del poder". "Esta es la guitarra que López lleva en sus andanzas.

Un tesoro. La cuida celosamente.

Más que su instrumento de trabajo, es su alma misma. Su compañera de vida.

Su gran amor ", expresó El Orden en 1931. Antes de retirarse de Santa Fe, Juan Pedro López dejó la imagen de un artista que parecía venir de otro tiempo, un hombre que cargaba una guitarra como quien lleva un destino y que seguía recorriendo los caminos con obstinación .