Aunque parezca lo contrario, los Mundiales a veces no son cuestión de un único color. El sueño de cualquier hincha de fútbol, presenciar dos partidos jugados un mismo día en distintas ciudades, quedó a cargo este sábado de los reyes de Países Bajos, Guillermo y Máxima, quienes primero se vistieron con la bufanda naranja de los neerlandeses y luego con la camiseta azul del debutante Curazao, un país autónomo dependiente del reino de Países Bajos.

En ambos casos, asimismo, festejaron.Seguir leyendo