“Señores de la izquierda, en mí tendrán a un enemigo acérrimo que hará todo lo posible para destriparlos y enfrentarlos”. La frase de Abelardo de La Espriella, el aspirante ultraderechista a asumir la presidencia de Colombia, retumba hasta hoy.

Ese mismo hombre —abogado penalista, cantante de ópera italiana, empresario de vinos y rones, defensor de paramilitares y narcotraficantes y ciudadano estadounidense desde 2023— llega como favorito a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Es el puntero en un país en el que la izquierda ya fue destripada literalmente, con el exterminio de más de 6.000 militantes de la Unión Patriótica, entre ellos el padre de Iván Cepeda, su adversario en la contienda presidencial.Seguir leyendo