La victoria de Paraguay en su segundo partido del Mundial 2026 no solo tuvo una explicación futbolística y tácnica. Para el psicólogo deportivo Christian Renée Pereira, especialista en neuropsicología clínica, educativa y deportiva, el aspecto mental fue determinante para que la Albirroja pudiera recuperarse después de una derrota que dejó secuelas emocionales en el debut.

Según explicó en una visita a los estudios a ABC Cardinal esta mañana, el primer partido, donde caímos 4-1 ante Estados Unidos, estuvo marcado por una combinación de ansiedad, presión y una falta de recuperación emocional luego de los errores cometidos dentro del campo de juego. Pereira remarcó que el estreno mundialista representó una carga emocional enorme para los futbolistas. “Ellos sabían que hay más de seis millones de paraguayos pendientes de su actuación.

Todo eso genera en el futbolista mucha ansiedad”, aseveró. A su criterio, el problema no fue únicamente el primer gol encontra a los pocos minutos de haber iniciado el partido, sino la incapacidad del equipo para recuperarse mentalmente después de esa situación. “Lo que yo creo que nos faltó en el partido anterior contra Estados Unidos es esa recuperación mental poserror”, indicó.

El especialista explicó que, luego de una equivocación, la ansiedad se propagó rápidamente dentro del plantel. “Después del error, obviamente un error involuntario, el equipo no tuvo esa recuperación mental poserror y a partir de ahí nos llenamos de ansiedad”, indicó. Pereira relacionó lo ocurrido con el funcionamiento de las llamadas “neuronas espejo”, un mecanismo cerebral que facilita el contagio emocional entre las personas. “Una de las emociones que más se transmiten, que son más contagiosas, es el miedo.

Y el miedo genera ansiedad”, explicó. Según su análisis, esa situación produjo un efecto dominó dentro del equipo paraguayo. “No tuvimos esa recuperación mental poserror.

Entonces hizo que ante el error de un compañero, los otros compañeros empezaran a contagiarse. Fue un efecto dominó de ansiedad y a todo el equipo le agarró ansiedad”, expresó.

A pesar de la derrota inicial, Pereira destacó que la selección mostró una fortaleza psicológica que ya había demostrado en otros momentos de las Eliminatorias. “Yo confío mucho en este equipo porque tiene mucha resiliencia. Pasaron por muchas cosas”, aseveró.

El especialista también atribuyó parte de la capacidad de reacción de la Albirroja a la importancia que Gustavo Alfaro y su cuerpo técnico conceden al aspecto psicológico. Pereira explicó que la selección cuenta con un equipo de profesionales que trabaja la preparación mental de los futbolistas, una herramienta que considera indispensable en competencias de máxima exigencia. “Hace poco que empezamos a darle la importancia a la parte mental realmente como se merece”, aseveró.

Recordó incluso el partido ante Venezuela en las clasificatorias, cuando Paraguay también atravesó momentos complejos dentro del juego, pero logró recomponerse gracias al apoyo entre compañeros. “Los compañeros le rodean y le dicen: ‘Fuerza, dale, vamos’. Le arropan.

Y es todo eso lo que no tuvimos contra Estados Unidos”, comentó. Para el especialista, la diferencia en el segundo compromiso mundialista estuvo precisamente en la capacidad de gestionar mejor las emociones y evitar que los errores individuales afectaran al colectivo.

Otro de los aspectos que destacó fue la aparición de liderazgos capaces de absorber parte de la presión emocional que rodea a un plantel durante una Copa del Mundo. No solo resaltó la figura esencial de Gustavo Alfaro sino también la del capitán.

Pereira recordó que selecciones paraguayas exitosas tuvieron referentes que cargaban con gran parte de la responsabilidad mediática y deportiva, permitiendo que el resto del grupo actuara con mayor tranquilidad. En ese sentido, valoró especialmente lo observado en el segundo partido. “Ayer vimos el liderazgo de Gustavo”, indicó en referencia al capitán Gustavo Gómez.

El psicólogo consideró que el fútbol sudamericano todavía se encuentra en proceso de desarrollo en el área mental, mientras otras potencias deportivas ya incorporan hace años herramientas específicas de preparación psicológica. “Por mucho tiempo nosotros hemos pensado que la psicología dentro del fútbol o dentro del deporte era solamente motivación”, aseveró. No obstante, explicó que el trabajo actual incluye aspectos como la visualización, el diálogo interno positivo, la concentración, la gestión emocional bajo presión y la recuperación mental después de los errores. “Eso se entrena también”, subrayó.

Para Pereira, la reacción de Paraguay luego de la derrota inicial demuestra justamente la importancia de estas herramientas en competencias de máxima exigencia como una Copa del Mundo, donde el aspecto emocional puede ser tan decisivo como el rendimiento físico o táctico.