Paraguay reaccionó a tiempo y Alfaro llamó a la prudencia: "No somos un equipo consagrado"

SAN FRANCISCO.— Luego del contundente revés sufrido ante Estados Unidos en la primera fecha, Paraguay llegaba al compromiso frente a Turquía con la obligación de sumar para no despedirse prematuramente de la Copa del Mundo. La presión era máxima y Gustavo Alfaro no esquivó esa realidad al analizar el encuentro.
"No había mañana, el partido era hoy", resumió el entrenador argentino al explicar el contexto emocional y deportivo que rodeó a la Albirroja durante los días previos al encuentro disputado en el Levi's Stadium de San Francisco. La respuesta del equipo fue contundente.
Con una actitud mucho más agresiva, orden táctico y una fuerte determinación para disputar cada pelota, Paraguay logró una victoria que le permitió recuperar confianza y seguir dependiendo de sí mismo para avanzar a la próxima ronda. Un mensaje de reconocimiento para los jugadores Durante la conferencia de prensa, Alfaro dedicó gran parte de sus palabras a destacar la fortaleza anímica de sus dirigidos, especialmente después de una semana que calificó como "muy difícil" luego de la goleada sufrida en el debut.
"El triunfo es todo de ellos. Fueron los jugadores los que pusieron el pecho en un momento complicado", expresó el seleccionador, visiblemente emocionado por la reacción mostrada por el grupo.
No obstante, el entrenador evitó cualquier exceso de optimismo y dejó en claro que el resultado positivo no modifica la necesidad de seguir creciendo como equipo. "Que hayamos ganado hoy no significa que somos un equipo consagrado.
Tenemos que trabajar con prudencia y humildad", advirtió, remarcando que en una Copa del Mundo cada partido presenta exigencias diferentes y que todavía queda mucho camino por recorrer. Australia aparece en el horizonte de la Albirroja Más allá de la satisfacción por el triunfo, Alfaro ya inició a mirar el próximo desafío.
Paraguay cerrará su participación en la fase de grupos el jueves 25 de junio cuando vuelva a presentarse en el Levi's Stadium para enfrentar a Australia, en un encuentro que podría definir la clasificación a los octavos de final. En ese sentido, el entrenador apeló a una de las frases que mejor sintetizan el espíritu competitivo que intenta transmitirle al seleccionado paraguayo.
"La jerarquía se respeta, pero no se teme", aseveró, antes de recordar el esfuerzo realizado por el equipo durante las Eliminatorias Sudamericanas para alcanzar el Mundial. Incluso dejó una reflexión que rápidamente se transformó en una de las frases de la jornada: "Cuando a Paraguay lo dan por muerto, desconfíen".
Con la ilusión renovada y la confianza recuperada, la Albirroja afrontará ahora una verdadera final ante Australia, consciente de que la victoria frente a Turquía le devolvió algo más que tres puntos: le devolvió la esperanza.
Información de El Litoral (Santa Fe). Edición y redacción: Noticias Today.
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