Nevenka vuelve a Ponferrada 25 años después de ser la primera mujer en denunciar acoso sexual en política

Nevenka Fernández ha sido recibida entre aplausos al regresar este sábado a Ponferrada, ciudad de la que fue concejala y que abandonó hace más de 20 años después de que en 2001 denunciase el acoso sexual sufrido por parte del entonces alcalde de la localidad, Ismael Álvarez, un caso que marcó un antes y un después en España y dividió a la sociedad berciana, ya que se convirtió en la primera mujer denunciante de acoso sexual en política en el país.La exconcejala del PP ha sido recibida con una larga ovación en pie por cientos de personas que han llenado el auditorio de La Térmica Cultural, escenario de la jornada 'Justicia, voces y memoria: de la violencia sistémica a la reparación', organizada por la Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN) y donde ha estado acompañada por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y la ministra de Igualdad, Ana Redondo.Visiblemente emocionada, Fernández ha agradecido el respaldo recibido y ha confesado sentirse "nerviosa, pero muy contenta" por regresar rodeada de amigos a una ciudad de la que se marchó luego de un proceso que la convirtió en pionera en la lucha contra el acoso en el ámbito político y referente en la visibilización de esta forma de violencia. "Yo tardé en darme cuenta de que lo que me sucedió era más grande que yo", ha admitido.En esa línea, Fernández ha explicado que durante años pensó que su historia era únicamente la de una mujer que había sufrido acoso en su puesto de trabajo, hasta comprender que representaba también la experiencia de muchas otras.
"El movimiento 'Me Too' me dio la sensación de que no solo se lo decían a Nevenka. La historia de Nevenka era la historia de muchas mujeres.
Me aportó la luz que necesitada", ha reflexionado.La exconcejala ha destacado los avances producidos en los últimos 25 años, aunque ha advertido de que persisten resistencias y discursos negacionistas: "He visto un cambio gigantesco, pero eso no significa que no tengamos que seguir peleando".También ha recordado la dificultad de dar el paso de denunciar: "Lo difícil es atreverse a hablar cuando toda la vida te han dicho que es mejor estar callado y no meterte en líos", ha señalado.Un "referente" en la lucha contra la violencia machistaLa vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha intervenido en este acto, en el que ha destacado la figura de Nevenka como un "referente" en la lucha contra la violencia machista y en el fortalecimiento democrático. "Tu voz ha abierto un camino espectacular a muchas mujeres, a todas las mujeres y a la sociedad en su conjunto", ha afirmado.En esa línea, la ministra ha sostenido que la valentía de Fernández permitió identificar una violencia que hace 25 años resultaba mucho más difícil de reconocer socialmente.Aagesen ha vinculado asimismo el homenaje a la recuperación de un mural dedicado a Nevenka Fernández en Ponferrada, que ha considerado un símbolo de dignidad y memoria colectiva: "Llenar un espacio público es una forma de reparar el daño", ha afirmado.La sororidad ante el silencioOtro de los momentos más emotivos de la jornada ha llegado con la intervención de Charo Velasco, entonces portavoz socialista en el Ayuntamiento de Ponferrada y una de las pocas personas que apoyaron públicamente a Fernández durante el proceso.Velasco ha recordado el miedo que rodeó aquellos acontecimientos y el aislamiento que sufrieron muchas personas que decidieron posicionarse junto a la denunciante: "Nevenka sufrió y lo pasó mal, pero nunca perdió su dignidad", ha afirmado.La exdirigente socialista ha recordado que muchos ciudadanos apoyaron al agresor, otros optaron por mirar hacia otro lado y muchas mujeres guardaron silencio por miedo.Finalmente, Velasco ha celebrado especialmente que Fernández haya podido regresar a Ponferrada para reivindicar su pertenencia a la ciudad: "Es muy importante que puedas venir aquí y decir: esta es mi ciudad, quiero estar aquí con mis amigos y con mi familia", ha concluido.La jornada, concebida como un espacio de reflexión sobre las estructuras de poder y la violencia machista se ha convertido así en un acto de reparación con el regreso de Nevenka a la ciudad de la que se marchó hace un cuarto de siglo y en un reconocimiento público a una mujer cuya denuncia ayudó a cambiar la forma en que España ha mirado el acoso y la violencia.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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