Es cada vez más común encontrar en la opinión pública y en las conversaciones con amigos o colegas de trabajo la pregunta por las bondades y maldades de la inteligencia artificial en los celulares de niños y jóvenes. “Les hacen la tarea”, “Los entretienen con páginas de diversión con artistas”, para nada consultan las páginas con conferencias, con entrevistas a celebridades, maestros y directores”. Y la conclusión casi unánime es “Escuelas prohíban esos aparatos”.

Países tales como Suecia, y Nueva Zelanda se han animado a prohibir el uso de celulares en las escuelas y centros educativos. “Volvemos al lápiz y al cuaderno, al libro de texto y las tareas escritas a mano”.La discusión es compleja, pues la alta tecnología de celulares y de la inteligencia artificial es de uso sencillo y en realidad puede sacar de apuros a muchas personas, grupos y hasta empresas. Las quejas y las admiraciones se dan la mano, y el análisis de esa complejidad no termina de darse pues, cualquiera afirmación sobre algunas calamidades es rápidamente opacada por montañas, no de posiciones contrarias, sino de novedades con las cuales las quejas quedan en el cajón de las antigüedades inútiles.Se dan fuertes discusiones sobre el uso escolar de la IA incluida en los celulares.

Está bien. No obstante, no hay discusión acerca de las razones por las cuales la IA de los celulares facilita las tareas escolares.

No es la tecnología ni la IA es la educación. Si el profesor pide a los estudiantes un resumen de X parte del libro, lo cual es una típica, y hoy la puede hacer la IA en algo más de 3 segundos si mucho.

Cuando los libros eran caros, porque o se importaban o se hacían con sistemas costosos, era difícil pedir a los estudiantes ese resumen. Luego, cuando el gobierno elaboró e imprimió libros de texto y los entregó a los alumnos, se hizo más fácil ese resumen.

Ahora que el libro está en el celular, el celular hace el resumen. Solución: quitarle al niño, niña el celular de las manos.

Error, siempre habrá modo de acceder a un celular. ¿Por qué no cambian el resumen por una postura personal sobre el análisis crítico de las afirmaciones y asertos de la parte del texto en estudio?

El profesor se puede dar cuenta de inmediato si esa postura es de la persona o es del celular. Y puede evitar si pide esa crítica elaborada por un grupo de estudiantes, y la discuten en el grupo completo.Claro, el análisis crítico lo puede hacer el Chat si se lo pides… igual de fácil profesor y compañía se darán cuenta de la autoría tecnologizada.

Y el paso siguiente no es: “Lo hizo el Chat, estás reprobado”, sino, antes de calificar, preguntar al estudiante o al grupo por una consecuencia de la postura personal, defendida por los estudiantes… tremendo diálogo e intercambios de afirmaciones o negaciones… con el cual todos aprendieron algo mucho más allá de la primera tarea.Lo anterior puede ser cuestionado. Y sí, bien.

No es parar defenderlo sino para caer en la cuenta que celular y IA son recursos educativos si aprendemos a usar sus virtudes, defectos y posibilidades, de la misma manera que aprendimos a usar el pizarrón, el proyector de opacos y luego el Power Point, el Excel, y el Mail; la calculadora electrónica y el control de la TV. No hay aparato inventado por el ser humano, sin defectos, ni siquiera cuando tratamos de corregirlos o modificarlos.

La IA, el celular tienen defectos, algunos evidentes otros aun por descubrir. Y por eso podemos confundir nuestros propios defectos de seres humanos con los defectos de los inventos humanos.

Y la mejor manera de descubrirlos es usarlos, y cuando le pedimos algo y no lo puede hacer, ahí mismo empezamos a hacer la lista de defectos, y… ojo… la lista pertinente de correctivos… entre los cuales, siempre en la historia, empieza por suprimir el invento, controlar su uso, especializarlo sólo para ser usado por enterados, venderlo caro, y… todo lo que el lector amable quiera añadir de su experiencia. Las prohibiciones de los inventos, considerados defectuosos o malignos, muy pocas veces han conducido a un mejor invento.

Buscar la solución al problema encontrada ayuda, en la mayoría de los casos, a mejorar el invento y a veces a inventar otro mejor y más barato. Más difícil es estudiar los efectos, no sólo los defectos, a fin de determinar la evolución hacia la mejora y mayor aporte a los problemas y razones usadas para inventarlo.La IA ayuda a gobernar sistemas democráticos pues a gran cantidad de procesos los puede acelerar de semanas a minutos.

Ayuda a gobernar pues las bases de datos de las operaciones cotidianas de un gobierno tales como estadísticas, comunicaciones por mail, chat o celular pueden multiplicarse de miles a millones por día sin mayor problema. Y lo que se ocurra.

El límite es la energía necesaria para usar y mantener la IA operativa. Tendremos que migrar de electricidad por presas a electricidad por energía solar.

Todos los aparatos hoy con conexión a un enchufe lo estarán a un panel solar.La IA, tal como otros inventos, los cuales hemos dominado o aceptado sus males, será pronto un recurso bien aprovechado y centrado en sus aportes y con defensas ante sus males. La clave de fondo sigue siendo gobernar para el mejor futuro de la humanidad, habitada como hoy por seres humanos concretos, inconformes con los males e los inventores de soluciones parciales como siempre, mundo habitado y aún por descubrir, instituciones para facilitar procesos y mejoras… todo para conseguir mejores humanos y mejor humanidad.