"Cuando sentí el machetazo en mi frente me asusté muchísimo"

OBERÁ.— “Fue un milagro que no haya muerto, porque la verdad que estuve a punto de irme ese día”. Con esa contundente frase resumió Jorge Orlando Castro (31) el calvario que aún padece, a partir las visibles secuelas que quedaron en su cuerpo luego de el ataque a machetazos que sufrió el pasado domingo en el barrio Prosol de Oberá y que lo dejó durante tres días internado en terapia intensiva del hospital Samic local.Por este caso, cuatro menores de entre 14 y 17 años fueron demorados en distintos despliegues realizados por la Policía de Misiones, aunque horas más tarde, y por disposición del Juzgado Correccional de Menores local, todos fueron restituidos a sus progenitores.Es por esto último que Castro tiene mucho miedo de volver a ser blanco directo de una nueva agresión por parte de los mismos implicados.
O bien su pareja y la familia de su hermana, quienes ya recibieron amenazas de futuras represalias.Durante una entrevista con El Territorio, Jorge intentó reconstruir lo ocurrido el pasado 14 de junio, en horas de la tarde, cuando fue a visitar a su hermana al barrio Prosol.En ese contexto, el hombre recordó que alrededor de las 18, decidió ir a visitar a un amigo que vive en el mismo vecindario. Aunque en pocos minutos, lo que debía ser un domingo tranquilo, se convirtió en una verdadera pesadilla.“Yo estaba en casa de un amigo cuando tres muchachos, de la nada, llegaron y me empezaron a pegar machetazos en la cabeza.
Uno de ellos fue en la frente, pero también me pegaron con un hierro y casi perdí el dedo a causa del ataque”, inició su relato el hombre.“Cuando sentí el machetazo en mi frente me asusté muchísimo y salí corriendo hasta la casa de mi hermana. Me corrieron un pedazo, pero me escondí en un montecito que había en la zona, y cuando vi que ellos no me veían más me fui a lo de mi hermana a pedir ayuda”, añadió Castro, quien a su vez expresó: “Por suerte puder llegar hasta la casa de mi hermana, en donde después me desmayé por la cantidad de sangre que había perdido”.Cabe recordar que a causa del feroz ataque, Jorge sufrió traumatismo de cráneo con fractura frontal, múltiples heridas cortantes y la amputación parcial de un dedo de la mano izquierda.En torno al por qué de semejante saña, contó que uno de los principales atacantes es un exhijastro suyo, de 17 años, quien al parecer se habría quedado muy enojado con él.
Aunque reconoció que desconoce el motivo de por qué tanta bronca. “Yo antes salía con la mamá del chico, después me separé y ahora estoy con una nueva pareja. Se vé que la mamá de este chico le llenó la cabeza para que me ataquen.
Ya sufrí un ataque con machetazos en la espalda y tuve que salir corriendo en otra oportunidad”, remarcó el hombre.Pero más allá del traumático momento que debió atravesar, ahora la preocupación tiene que ver con lo que puede llegar a pasar ante un nuevo ataque, teniendo en cuenta que los agresores fueron liberados por orden de la Justicia de Menores local.“Estoy con un poco de miedo, por lo que me pueda pasar a mí, a mi pareja y a mi hijo. A mi hermana le amenazaron que le iban a atropellar la casa.
Yo sólo quiero que se sepa lo que me pasó y que se haga justicia”, añadió el hombre, quien a raíz de lo ocurrido se quedó sin poder trabajar en el lavadero de autos y que es uno de sus principales sustentos económicos de su familia.Ataque y detencionesLa Policía demoró a Leonel S. (17), Nicolás P. (14), Ángel P. (16) y Sayra R. (16).En el marco de la causa por el ataque, efectivos de la Unidad Regional II demoraron a cuatro adolescentes de entre 14 y 17 años, señalados como presuntos participantes de la agresión.En una primera etapa de la investigación, los efectivos lograron identificar y demorar a Mauro Leonel S. (17) y Nicolás P. (14), señalados como presuntos participantes del ataque. Mediante una ampliación de la denuncia, la víctima logró precisar el lugar donde sucedió el hecho, indicando que tuvo lugar en el interior de una vivienda de su amigo.A partir de esta información, los investigadores ubicaron al propietario del inmueble como testigo y profundizaron las averiguaciones, lo que permitió identificar y demorar a los demás presuntos involucrados.Por disposición del Juzgado Correccional y de Menores Nº 1 de Oberá, Ángel Fabián P. (16) y Sayra Ornela R. (16) fueron notificados de la instrucción de la causa y quedaron bajo el cuidado y vigilancia de sus progenitores.
En tanto, Mauro Leonel S., quien se encontraba alojado en el Cemoas, también fue restituido a sus padres por orden judicial.
Información de El Territorio (Misiones). Edición y redacción: Noticias Today.
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