Los delanteros son los héroes por naturaleza del futbol, y en el caso de Lionel Messi y Kylian Mbappé son unos superdotados. Se trata de figuras que son imitadas por millones de niños en el mundo, los que más venden playeras.

Futbolistas que desatan las más grandes pasiones tanto de éxtasis -en la afición propia- como de amargura -en la hinchada rival-, a nadie dejan indiferente, incluso ganan adeptos de otras naciones. La Copa del Mundo ponía un desafío extra a estos dos capos del área y no es otro que la lucha por el título de goleo, tanto del torneo veraniego como el de la pole position histórica, la cual, hasta antes del debut de Francia y Argentina, estaba de manera absoluta en manos del alemán Miroslav Klose.No obstante, la historia cambió de manera radical, allá donde estuviera Klose, seguro que lamentó los goles de Kylian y de Leo, porque de un plumazo vio como el francés se convertía en una amenaza radical a su legado y luego, el hat-trick de Messi no hizo más que ratificar que su mito será relegado.

Entre alemanes, el FenómenoAlemania ha sido cuna de grandes futbolistas. La memoria evoca a dos nombres en particular: Gerd Müller y Miroslav Klose, dos killers de cepa que tuvieron una relación especial con el gol.

Müller fue ese delantero clásico que en el área era voraz, jugó solo dos Mundiales: 1974 y 1978 en los que logró marcar 14 goles; desde la cita de Argentina asumió el liderato histórico de máximo romperedes en el gran torneo. Tuvo que ser un jugador superlativo el que derrumbó su mito y no fue otro que Ronaldo Nazario, el famoso Fenómeno que era un atacante sui generis, con un arranque endemoniado que acompañaba con el arte del regate y la definición sútil o potente.

El brasileño acudió a cuatro Mundiales, pero solo jugó en tres: 1998; 2002 y 2006, en estas tres competiciones marcó 15 goles y se puso a la cabeza del goleo histórico en Copas del Mundo. No obstante, otro fusilero alemán recuperó el trono, fue nada menos que Miroslav Klose un tipo más moderno, pero igualmente letal en los cuatro Mundiales que jugó y en los que marcó 16 goles y que desde el 2014 se situó como el bombardero más letal.

Detrás de ese top tres se ubicaba el francés Just Fontaine, quien en un solo Mundial que jugó: Suecia 1958, fue capaz de marcar nada menos que 13 goles, un registro histórico que demuestra lo voraz que fue de cara al arco rival.Derriban los mitosSin embargo, ese póker de goleadores sabía que su legado estaba amenazado en este 2026, porque en la Copa del Mundo de este verano se presentaban de nueva cuenta dos atacantes de los más bestiales en los últimos tiempos: Lionel Messi (Argentina) y Kylian Mbappé (Francia), dos tipos que estaban dispuestos a tomar por asalto el podio de goleadores. De la pierna izquierda de Messi y la derecha de Mbappé, salen balas que impactan en el corazón de millones de aficionados.

Kylian se estrenó con un doblete ante Senegal, algo que incentivó a Leo quien se destapó con un hat-trick ante Argelia.Messi, capitán de la albiceleste, debutó en su sexto Mundial, un registro histórico para La Pulga, quien celebró su partido 200 con la Albiceleste por todo lo alto, tres goles que ponen su cuenta en 16 anotaciones para situarse a la misma altura que Klose y con al menos tres juegos por delante para enterrar al mito alemán. Incluso, a los 38 años, Messi llega en plenitud y aspira a superar su mejor registro goleador que se dio en Qatar 2022 donde logró siete anotaciones.

A Leo le bastaron 90 minutos para brincar a Fontaine, Müller, Ronaldo y sentarse junto a Klose. Para desgracia de Miroslav, Leo no es su única amenaza, porque detrás de la figura de su récord ya aparece también Kylian Mbappé, quien -encima- tiene a su favor el factor edad, el atacante parisino apenas cuenta con 27 años y le quedan por lo menos un par de Mundiales más, por lo que todo indica que no solo superará al alemán sino al propio Messi.

Mbappé alcanzó el martes 14 anotaciones; en la edición de Qatar fue el campeón de goleo con ocho anotaciones y un brillante hat-trick en la Final; por si fuera poco, llega como líder de una de las selecciones candidatas a pelear por el título. Mientras el argentino abre la puerta del adiós de la máxima justa, el francés llega con la juventud de su lado en plenitud de condiciones, uno y otro sepultarán el mito de la vieja guardia de goleadores de la Copa del Mundo.

El futbol moderno vive bajo la ley del gol de Lionel Messi y Kylian Mbappé. ZZM