La mariposa cardera inunda España en una migración masiva y sin precedentes: "Vino de África en mayo con una corriente muy cálida"

El pasado mes de mayo fue el segundo más cálido desde que hay registros, según comunicó el pasado miércoles el Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S). En España este calor propio del verano trajo consigo un curioso fenómeno biológico: la llegada masiva de la mariposa cardera (Vanessa cardui), que ostenta el récord a la migración más larga conocida para una mariposa en todo el planeta, superando los 12.000 kilómetros en su travesía y requiriendo entre 6 y 8 generaciones para completar su ida y su retorno.Según explica a 20minutos el investigador de la Universidad de Murcia Diego Gil Tapetado, los muestreos recientes confirman una magnitud sin precedentes en la Península: "Tenemos ya 5.100 mariposas carderas registradas" en apenas unas semanas, lo que supone un volumen nunca antes registrado de esta especie en nuestro país.
El experto señala que no se trata de un evento aislado, ya que "en toda España está ocurriendo esto; en Galicia, Murcia, Madrid... y llega a niveles históricos".Este incremento se ha visto favorecido por las condiciones climáticas de este año, "seguramente debido a una entrada de aire cálido desde África, ha llegado una grandísima cantidad de estas mariposas", según expone Gil Tapetado. Como explica el investigador, esta corriente "vino desde África y lo hizo cargada de mariposas", adelantando su presencia en la península y convirtiéndose en la "especie más abundante en España".
"Mucho más que Pieris rapae, la blanquita de la col, probablemente la mariposa más común de Europa y que muchas veces causa plagas", señala.Una migración única en el mundoLa mariposa cardera, que ostenta el récord de la migración más larga conocida para una mariposa, superando a la famosa monarca, que recorre alrededor de 5.000 kilómetros. Gil Tapetado confirma que la cardera, considerada grande al medir entre 5 y 9 centímetros, "recorre hasta 12.000 kilómetros" en un viaje de ida y vuelta que conecta el Viejo Continente con el África subsahariana.
Para completar este agotador trayecto que incluye cruzar el árido desierto del Sahara y llegar hasta el norte de Europa, las mariposas aprovechan las alturas: "Suben muchos kilómetros hacia arriba y aprovechan el viento para llegar a zonas muy distantes", comenta el biólogo.Durante su avance, las mariposas utilizan referencias geográficas para no perderse en su ruta hacia el norte. El experto destaca que "lo hacen siguiendo la costa, y utilizan mucho estas referencias para seguir ese contorno".
En este viaje, la Península Ibérica es una parada clave por su geografía, ya que "es la parte más cercana a África" y permite a los ejemplares "cruzar por el Estrecho de Gibraltar, que es mucho más corto". De ahí, siguen dirigiéndose hacia el norte en julio y agosto, y, luego de pasar por Gran Bretaña o Suecia, llegan a alcanzar a finales de verano el mar Báltico y el golfo de Finlandia.
A diferencia de otros animales, la cardera no depende del aprendizaje individual, sino de instintos biológicos profundos. El experto aclara que estas mariposas "tienen una especie de memoria genética que en algún momento les dice, tenemos que ir al norte; o al sur".
Este viaje no lo realiza un solo individuo, sino que se completa mediante saltos generacionales donde las mariposas van reproduciéndose y el viaje se completa de forma escalonada. "Los padres tienen hijos, que a su vez tendrán nietos que seguirán hacia el norte", señala.Otra característica distintiva es su gran capacidad reproductiva y su adaptabilidad.
Al llegar a nuevos territorios, buscan rápidamente "sus plantas nutricias, donde ponen los huevos", y priorizan la descendencia sobre la supervivencia individual. Esta estrategia les ha permitido colonizar rápidamente los campos españoles, donde en la actualidad es "la especie de mariposa más abundante", superando incluso a especies que suelen ser más comunes como la blanquita de la col.Su impacto en el entorno: "Ayuda a la polinización"La presencia masiva de estas mariposas tiene un impacto directo y positivo en la biodiversidad.
Según el investigador, su carácter migratorio "ayuda a la polinización". Explica que son "mariposas grandes, que acuden a muchas flores a beber néctar, por lo que transportan mucho polen entre unas flores y otras".
De esta forma, "ayuda a unificar estas poblaciones en África y Europa, llevando polen a grandes distancias", según el experto. Asimismo de su labor como polinizadoras, las carderas se integran rápidamente en la cadena alimenticia local.
El biólogo señala que su llegada es una fuente de energía fundamental para otros animales: "Ahora mismo podemos ver cómo pájaros las persiguen, porque es un manjar, por así decirlo". "Son tantas y con un buen tamaño por individuo que sirven de alimento de calidad a muchas especies", aclara.Este año excepcional, donde se han "logrado contar más de 5.000 carderas que nunca salieron en esta época del año", plantea interrogantes sobre el futuro del clima.
Diego advierte que, ante el aumento global de temperaturas, "supuestamente, y visto este aumento de temperaturas, quizá vaya aumentando" la frecuencia de estas llegadas masivas en el futuro.El experto señala que estudio de estos movimientos es posible gracias a la ciencia y a la colaboración ciudadana mediante el programa BMS (Butterfly Monitoring Scheme), donde voluntarios y científicos colaboran para analizar y contabilizar la densidad de las especies en todas las regiones. Gracias a estos datos, sabemos que la cardera no es solo una visitante estacional, sino una viajera incansable cuya supervivencia y rutas dependen del equilibrio térmico de nuestro planeta.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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