La Policía Nacional trata de esclarecer qué sucedió el lunes en la clínica Diálogo de Valencia, cuando Vicent D. C., un logopeda de 32 años murió apuñalado por el padre de uno de sus pacientes después de que este interpretara que había abusado sexualmente de su hijo.

Los investigadores, que analizan qué hizo el detenido desde que dejó a su hijo hasta que irrumpió en la consulta, buscan material pedófilo en los dispositivos del terapeuta asesinado.Los hechos ocurrieron sobre las 18.15 horas del lunes en la clínica logopédica Diálogo, en la calle Ingeniero de la Cierva, 15, en el barrio de Marxalenes. El logopeda estaba atendiendo a un niño de dos años.El relato del padreAl parecer, el padre del menor había dejado a su hijo en la clínica cuando, desde la calle escuchó "un grito" similar a los que el niño emite cuando le riñe, según declaró.

Entonces, habría entrado en la consulta sin previo aviso. Allí, vio al niño con el pantalón bajado y sin pañal, por lo que interpretó que había sido víctima de abusos.En ese punto se habría encarado con el terapeuta: "O me enseñas las cámaras, o te mato".

No obstante, Vicent le habría respondido que en la clínica no había cámaras. Enfurecido, el padre habría golpeado al logopeda y sacado un arma blanca.

Con ella, finalmente, lo mató. Le asestó media docena de puñaladas.Confesión y prisión sin fianzaEl autor es un joven de 24 años sin antecedentes.

Luego de dejar a su hijo en casa, el presunto autor se personó en la Comisaría de Policía Nacional de Burjassot con las manos manchadas de sangre. Ante los agentes, confesó el crimen y fue detenido.Este jueves, la magistrada titular de la plaza número 11 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valencia decretó para el presunto autor prisión provisional, comunicada y sin fianza.Una navaja de 15 centímetrosLos investigadores recuperaron el arma que supuestamente utilizó el homicida en un charco de sangre.

Se trata de una navaja de unos quince centímetros, al parecer de tipo bandolero, que fue hallada junto al cuerpo de la víctima.El martes por la mañana, los agentes del grupo de Homicidios y de la Policía Científica acudieron a registrar la clínica. Allí comprobaron que, efectivamente, el local no cuenta con sistemas de videovigilancia.Buscando pornografía infantilLa policía sigue teniendo serias dudas sobre la veracidad de los supuestos abusos sexuales, informa el diario Las Provincias.

La versión que da el autor confeso del homicidio es plausible pero faltan elementos de prueba que la confirmen. Por eso los investigadores están buscando material pedófilo.

En la clínica y en el domicilio de Vicent, los agentes se han incautado de dos teléfonos móviles, una tablet y un ordenador. Ahora están analizando estos dispositivos electrónicos en busca de archivos que pudieran contener pornografía infantil.¿Una mancha de semen?Mientras, la policía ha encontrado (mediante la técnica del luminol) una mancha sospechosa en la ropa del logopeda, concretamente en un lateral del calzoncillo, según detalla el diario Levante-EMV.

Esa mancha se ha enviado al laboratorio para verificar si se trata o no de un resto de semen.¿Cómo pudo volver a entrar en la clínica?Hay más incógnitas que el relato del homicida no aclara. Algunos clientes del logopeda aseguran que para entrar en la clínica hay que llamar al timbre primero y esperar a que abran desde dentro.

De hecho, las autoridades tuvieron que forzar la puerta cuando acudieron para confirmar la muerte del terapeuta. Asimismo, en el local sólo trabajaba Vicent, de modo que cabe preguntarse quién abrió la puerta de la clínica.¿Se iba, salió a fumar o se quedó en la sala de espera?Tampoco está claro, informa Telecinco, si el homicida salió a fumar y después, antes de la hora convenida y al escuchar el grito del niño, irrumpió luego de haber dejado la puerta entreabierta o luego de haber situado algún objeto para precisamente poder adentrarse.

A partir de su relato no acaba de saberse si salió o si, en realidad, se quedó en la sala de espera. Cuenta el Levante que luego de apuñar al logopeda, el hombre llegó a abrir la puerta de la clínica al siguiente paciente, un chico de 9 años.

Lo despachó con un sencillo "Vicent no está".El logopeda, una persona apreciadaVicent ya ha recibido sepultura. Dirigía la clínica Diálogo desde 2017 y tanto su entorno como sus pacientes le definen como un buen profesional.

"Era un joven con muchas ganas de trabajar. Era muy buena gente, tanto él, como su novia y sus padres.

No se puede decir nada malo de ellos. Es lo peor que podrían hacer.

Mi hijo, de hecho, mantenía una buena amistad con él y hemos hecho trabajos en su casa y en la de su madre", ha declarado un vecino, que dirige un negocio en la zona donde se ubica el centro, según recoge el canal de televisión.