Jocelyn Paniagua Gutiérrez, la joven madre que fue asesinada mientras asistía a una actividad artística del Ministerio de Educación Pública (MEP) la tarde del 18 de junio, siempre fue reconocida por su alegría y su esfuerzo para salir adelante junto a su hija, de 12 años. Así la recuerda su tío David Canda Bermúdez, quien afirma no poder olvidar el sonido del balazo que terminó con la vida de la joven de 28 años, mientras disfrutaba del espectáculo del Festival Estudiantil de las Artes (FEA) en un salón comunal de Tuetal Norte, distrito de Tambor, en Alajuela.

La muchacha recibió un disparo en su cabeza y falleció en el sitio. Luego de el reporte de la emergencia, pasadas las 4 p. m., la Cruz Roja remitió una unidad de soporte avanzado.

Según Canda, poco después de que la hija de Jocelyn presentara su baile, se escuchó la detonación. Afirma que él, quien estaba en el lugar, salió rápidamente porque sabía que su sobrina estaba en las fueras del salón en el que se realizaba el Festival; segundos después, cuando llegó, se topó con que la persona herida era su familiar. “Si acaso he dormido cinco minutos después del sonido, tengo el sonido del disparo en mi cabeza, ver a los niños corriendo y llorando.

Salir y encontrarla ya muerta, no tenía signos de vida de nada. Yo estaba ahí porque mi hija estaba esperando para salir a bailar.

La hija de mi sobrina ya había bailado. Ella sí la pudo ver”, lamentó el tío de Jocelyn este viernes, en entrevista con La Nación.

Joven habría recibido amenazas Carmen Paniagua, tía de Jocelyn, dio a conocer que su sobrina le comentó que hace unos tres o cuatro meses dos personas le habían hecho amenazas de muerte. Paniagua considera que detrás del ataque podría estar alguien con quien la joven mantuvo un vínculo sentimental. “Ella me comentaba que había tenido amenazas de muerte. (...) Ella era una muchacha trabajadora, veía por su hija, una chiquita de 12 años que está en sexto grado y que este año se graduaba”, expresó la tía a Telenoticias.

Luego de el crimen, trascendió un video publicado por el mismo noticiero en el que se ve como un hombre vestido totalmente de rojo y que portaba un casco se acerca a la joven, le dispara en una ocasión y se retira velozmente.David Canda recuerda a su sobrina como una muchacha extrovertida y muy trabajadora. “Ella vivía con sus abuelitos y con la niña de 12 años. Luchaba mucho por su bebé, porque era solo ella con abuelitos y la bebé.

Ella a veces hacía churros, empanadas y se paraba en lugares transitados para venderlas y ayudarse”, contó el familiar.El tío de Jocelyn comentó que espera que se haga justicia.Luego de el asesinato de la madre, el MEP lamentó lo ocurrido e comunicó que brindará el acompañamiento que corresponda a la comunidad educativa, mientras las autoridades competentes realizan la investigación de los hechos.Sicariato a plena luz del díaEl asesinato de Jocelyn, a plena luz del día, confirma un patrón que se viene registrando desde hace ya bastante tiempo es que el homicida ya no espera la oscuridad o un sitio sin testigos para cometer el crimen.“Ya no se preocupan tanto por esperar la noche, lugares solos o la oscuridad. Simplemente, tienen una orden que ejecutar y van a ejecutar a la hora del día que sea”, había explicó Vladimir Muñoz, subdirector interino del Organismo de Investigación Judicial en declaraciones a La Nación en abril pasado.

Asimismo, una operación a la luz del día y con tantos testigos, como la ocurrida en Tuetal, pudo salirse de control y derivar en más víctimas mortales.Según las estadísticas de la Policía Judicial (OIJ), el país registra 358 homicidios, 59 menos con respecto al mismo periodo del año anterior. De ese total, 34 víctimas son mujeres.