A mediados de mayo, en el 7° Tribunal Oral en lo Penal de Santiago, se iniciaron los alegatos de clausura en el juicio por la emisión y venta fraudulenta de licencias médicas ideológicamente falsas que se venía desarrollando desde hace un año. El juicio, ad portas del cierre, vivió un traspié cuando la magistrada Alejandra García decidió voluntariamente inhabilitarse al conocer que es una de las 56 jueces que arriesgan su expulsión del Poder Judicial por haber viajado al extranjero con permiso de salud.Frente a esta situación, las defensas plantearon que el juicio debía ser anulado.Las defensas de los imputados, tanto públicas como privadas, presentaron un incidente de nulidad, al considerar que el juicio estaba viciado desde que la jueza supo del sumario en su contra, alegando que existió una vulneración a garantías constitucionales del debido proceso.Desde la Fiscalía Metropolitana Oriente rechazaron ese planteamiento, asegurando que en los 3 años y medio que ha durado la investigación y la presentación de pruebas se ha respetado el debido proceso y que no existe causa legal de inhabilidad “ya que las defensas no tienen agravio alguno”.La nulidad solicitada fue evaluada por el tribunal y este viernes se comunicó que fue desechada.Por lo tanto, el proceso continuará en manos de los otros dos jueces José Pérez y Grace Díaz.

La decisión de los magistrados deberá ser unánime. En su resolución, el tribunal expresó que, pese a que no existía concurrencia de causal de inhabilidad, el apartamiento voluntario de la magistrada da cuenta de “su compromiso con la imparcialidad, la prudencia y la transparencia”.“No se ha invocado, configurado ni declarado inhabilidad legal alguna y no se advierte infracción a las garantías de debido proceso”, planteó el juez Pérez al comunicar la decisión.