El voto de los españoles residentes en el extranjero (CERA) se decanta cada vez más hacia el PSOE. Así lo demuestran los resultados de las cuatro últimas elecciones autonómicas celebradas en España: Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura.

En las cuatro comunidades, la victoria en el voto exterior fue claramente para los socialistas, a pesar de que el PP fue el partido más votado en todas ellas.En Andalucía, por ejemplo, el PP ganó las elecciones del pasado 17 de mayo con un 41,56% de los sufragios, prácticamente el doble que el PSOE (22,76%). No obstante, el voto exterior fue para los socialistas (31,06%) por casi dos puntos de ventaja sobre los populares (29,22%).

Y el mismo esquema se repitió en Castilla y León, Aragón y Extremadura.Esa dicotomía entre resultados generales y voto exterior coincide con el considerable aumento de las papeletas procedentes del extranjero que se han recibido en las últimas elecciones autonómicas, en parte por la supresión del voto rogado, que complicaba los trámites para votar desde fuera de España, pero también gracias a la llamada 'ley de nietos' impulsada por el Gobierno. Dos millones y medio de extranjeros tramitan la nacionalidad española acogiéndose a esa 'ley de nietos', una disposición adicional de la Ley de Memoria Democrática, que entró en vigor en 2022 y que permite reclamar la nacionalidad a los nacidos fuera de España, de padres o abuelos originariamente españoles, que se marcharon al exilio por razones políticas: principalmente huyendo de la Guerra Civil y la dictadura franquista.

En el PP consideran que el Ejecutivo está inflando artificialmente el censo exterior mediante esa 'ley de nietos' para beneficiarse electoralmente y los últimos resultados parecen darles la razón. El propio Alberto Núñez Feijóo criticó este miércoles al Gobierno por la nacionalización "de forma inmediata" de esos nietos de exiliados.

"Interpretando de manera torticera lo que han llamado Ley de Memoria Democrática, está otorgando 2,5 millones de nacionalizaciones a personas que no han nacido en España y que probablemente la mayoría de ellos no conozca España. ¿Esto es normal?

¿Qué hay detrás de esto?", se preguntó durante su intervención en el programa El Hormiguero.También andan con la mosca detrás de la oreja en Vox, que esta semana ha hablado abiertamente de intento de "pucherazo" por parte de Pedro Sánchez. "Ha puesto en marcha una estrategia brutal para mantenerse en el poder y va a intentarlo todo, incluso alterar el censo electoral mediante la regularización masiva de inmigrantes y la concesión acelerada de nacionalidades por la 'ley de nietos'.

El riesgo de un pucherazo es muy alto", advirtió este jueves su secretario general en el Congreso, José María Figaredo. Por su parte, la asociación Hazte Oír pretende denunciar este lunes en el Parlamento Europeo el presunto intento del Gobierno de alterar el censo en su beneficio.De momento, más de medio millón de esas casi 2,5 millones de solicitudes de nacionalización en virtud de la 'ley de nietos' ya han sido aprobadas y sus beneficiarios han podido votar en las pasadas elecciones autonómicas, si estaban registrados en esas comunidades.

Cabe recordar que estos nacionalizados exprés pueden elegir la circunscripción en la que quieren registrarse, aunque teóricamente deben hacerlo en la provincia en la que residían sus antepasados.Pero a la práctica, esa libertad de elección puede dar pie a que, si muchos nacionalizados se registran en una misma provincia, el peso del voto exterior acabe modificando el reparto de escaños en esa circunscripción. Las menos pobladas son especialmente sensibles a que se produzcan bailes de escaños porque, lógicamente, no es lo mismo que 10.000 nacionalizados se registren de golpe en Madrid, cuyo censo ronda los 5 millones, que en Soria, donde solo hay 76.000 personas censadas.Los votos desde el extranjero se disparan en Castilla y León y AndalucíaEl voto exterior todavía sigue representando un pequeño porcentaje del total del censo y es difícil que altere el reparto de escaños, más allá de uno arriba o abajo en alguna provincia.

No obstante, su peso es cada vez mayor y lo será aún más cuando se complete la nacionalización exprés de esos 2,5 millones de extranjeros que pretenden acogerse a la 'ley de nietos'. En las últimas cuatro elecciones autonómicas, el censo CERA ya aumentó más de un 14% en Andalucía y Extremadura, mientras que el incremento fue superior al 12% en Aragón y Castilla y León.

Son datos bastante significativos que ponen de manifiesto el creciente protagonismo del voto de los residentes en el extranjero. Y aunque tradicionalmente su participación ha sido muy baja, la supresión del voto rogado ha fomentado su interés por las urnas: en Castilla y León se recibieron hasta un 247% más de papeletas en las pasadas elecciones autonómicas, pasando de las 3.081 recibidas en 2023 a las 10.700 contabilizadas el pasado marzo.

En Andalucía, el incremento también se disparó hasta un 183%, pasando de 7.602 a 21.583 sufragios. Los aumentos fueron mucho más suaves en Aragón (15,5%) y Extremadura (5,4%), pero también en línea ascendente.El PSOE le arrebata el voto CERA al PP en AndalucíaAnalizando la evolución del voto exterior, el resultado es especialmente llamativo en Andalucía, donde se ha producido un giro de 180 grados: el PP ganó el voto CERA en las elecciones andaluzas de 2022 por un escaso margen (24,74% frente a 24,02%), pero en las celebradas hace solo un mes el PSOE se impuso con claridad (31,05% frente a 29,22%).

Es decir, en cuatro años el PSOE ha subido 7,03 puntos en porcentaje de voto, mientras el PP solo ha crecido 4,48 puntos.También es revelador el caso aragonés porque el PP logró en 2022 un 24,6% del voto exterior y en las últimas autonómicas se quedó en el 23,8%, perdiendo casi un punto porcentual. En ese mismo periodo, el PSOE ha ganado 4,1 puntos, escalando hasta el 36,2% del sufragio CERA, muy por encima del 24,37% que obtuvo el día de las elecciones.En Castilla y León, la evolución ha sido más pareja, pero el PSOE sigue rentabilizando mejor ese crecimiento del censo exterior, aumentando en un punto y medio porcentual su ventaja sobre el PP: los populares han pasado del 21,39% al 30,66% del voto (+9,27 puntos), mientras los socialistas han subido del 29,4% al 40,21% (+10,81).Solo en Extremadura se ha producido la situación inversa y ha sido el PP quien más ha crecido en voto CERA al ganar 9,51 puntos por solo 8,86 del PSOE.

Aun así, es destacable que el Partido Socialista siga creciendo en porcentaje de voto exterior, pese a desplomarse 14,13 puntos en los comicios del pasado mes de diciembre. De hecho, el PP ganó esas elecciones extremeñas con un 43,12% de los sufragios y solo un 32,72% de voto exterior, frente a un partido socialista que solo obtuvo un 25,77% en los resultados generales, pese a arrasar en el voto foráneo (44,96%).