El jugador del Celta de Vigo Borja Iglesias vivió este jueves un momento surrealista en Chattanooga, donde se encuentra concentrado con la selección española para el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México.El seleccionador Luis de la Fuente decidió dar a sus jugadores el día libre para recuperarse mentalmente de cara al partido ante Arabia Saudí de este domingo, el segundo en este Mundial luego de el pinchazo ante Cabo Verde en el debut. Los futbolistas se fueron con sus familiares a pasar el día.

Al volver, Borja Iglesias casi no pudo regresar a la concentración porque la seguridad del centro de entrenamiento de la selección española no le reconocía.El delantero pasó la mañana en la piscina del hotel junto a su pareja, la creadora de contenido María Valero, y unos amigos. Después salió a comer fuera y a su vuelta llegaron 'los problemas'.Los servicios de seguridad bloquearon el paso a Borja Iglesias y le pidieron la identificación.

Le preguntaron su nombre y si era jugador de la selección española. Mientras, un hombre que estaba sentado junto a la puerta se tomaba con humor la situación.