El mal endémico de España durante muchos años ha sido el de no saber, en muchas ocasiones, superar a selecciones que se encierran y defienden con un bloque muy bajo. Pasó en el Mundial 2018 de Rusia, cuando la anfitriona eliminó a la Roja, y en Qatar 2022, con Marruecos dejando fuera al combinado nacional.

El debut mundialista en 2026 trajo recuerdos de esos partidos, cuando una Cabo Verde ordenada fue capaz de frenar a la Roja, un empate a cero que ha sembrado las primeras dudas en el equipo de Luis de la Fuente. Pese a que desde el entorno de la selección española el mensaje que se transmite es el de tranquilidad y confianza, lo cierto es que habrá que cambiar bastantes cosas para superar este domingo a una Arabia Saudí que es un rival con más fútbol que nombre.

Una buena muestra es el 1-1 en su debut ante Uruguay; pero también cuando ganaron, en 2022, a Argentina en la fase de grupos, un 0-1 que hizo saltar las alarmas a Messi y compañía, a la postre campeones. El debate, más bien ficticio, de la portería ha pasado a un segundo plano ante los problemas de juego que mostró la selección.

Empezando por un centro del campo que mostró un exceso de inmovilismo. La posición de Pedri está en el centro del debate luego de años brillando como pivote pero jugando en la Roja más adelantado, como mediapunta.

El canario es indiscutible, pero ante Arabia podría jugar más retrasado, pasando Fabián al banquillo y la posición de ‘10’ siendo ocupada por Dani Olmo o Mikel Merino. También se ha discutido el partido de Rodri, al que se le ve que no está en su mejor momento de forma.

Pese a ello, el capitán parece inamovible, por mucho que Zubimendi haya hecho una temporada espectacular en el Arsenal. Aunque la gran incógnita es saber si Lamine Yamal es titular.

Todo apunta que sí ante la necesidad de profundidad y también con el jugador deseando ser titular en el gran escaparate mundialista. Messi ha brillado, Olise también, Kane y Mbappé hicieron dos goles... y el español quiere que los focos le alumbren a él también.

Decisión arriesgada, pero parece que inevitable. Con la perla catalana apuntando al once, hay dos huecos por cubrir.

Oyarzabal es indiscutible gracias a varios años de incontables goles, pero una de las cosas que más se le criticó a De la Fuente es que no contara con un nueve puro en la segunda parte. Veremos si Borja Iglesias, el único delantero centro puro de la convocatoria, tiene minutos en caso de que haga falta un gol de manera imperiosa.

Y en la izquierda, posiblemente el puesto por rellenar que sea más imprevisible y en el que con más probabilidad se producirá un cambio. Lo cierto es que la apuesta por Gavi no convenció a nadie.

La España de los extremos que conquistó la Eurocopa, la de Nico Williams y Lamine, se convirtió en un embudo con el centrocampista azulgrana por la izquierda y Ferran Torres por la derecha, dos jugadores sin profundidad. Con el jugador del Athletic aún sin estar a tope y con Víctor Muñoz aún renqueante, las opciones pasan por cambiar de banda a Ferran o apostar por Yéremy Pino.

Que nadie espere una revolución, porque no es necesario, pero el debut puso en evidencia que hacen falta ajustes. Turno para De la Fuente.