USHUAIA.— El juez Rodolfo Bembihy Videla reconstruyó en detalle el mecanismo mediante el cual dirigentes de ATE comercializaron de manera irregular lugares en el plan de las 128 viviendas de Barrancas del Pipo. Su voto, al que adhirieron los jueces Maximiliano García Arpón y Alejandro Pagano Zavalía, concluyó que Miguel Arana fue el ejecutor directo de las maniobras y que Hipólito Córdoba aportó la legitimidad institucional necesaria para concretar el engaño que dejó decenas de damnificados.