Raúl trabaja en un polígono industrial. No puede volver a casa al mediodía a comer porque no le da tiempo.

A un lado de la calle tiene un restaurante que ofrece menú del día con entrante, principal, bebida y postre a 16 euros. Hace cuatro años costaba 13.

Al otro lado, tiene un Mercadona, donde puede comer un plato de lentejas con chorizo, de macarrones a la boloñesa o de pollo al curry con arroz, precocinados, con bebida, una fruta y café por 6 euros. Seguir leyendo