MERCEDES.— La temporada 2026 de Fórmula 1 no solo está marcada por el estreno de una nueva generación de motores. También puso bajo los reflectores a un mecanismo reglamentario que pocos conocían fuera del ámbito técnico y que hoy se convirtió en uno de los temas más discutidos del campeonato: el ADUO.

Las siglas corresponden a "Additional Development and Upgrade Opportunities" (Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización), un sistema creado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para evitar que un fabricante obtenga una ventaja tan amplia que sus rivales queden sin posibilidades de alcanzarlo durante el ciclo reglamentario. La idea nació como respuesta a situaciones vividas en el pasado, especialmente durante el inicio de la era híbrida en 2014, cuando Mercedes consiguió una superioridad técnica que dominó la categoría durante varias temporadas.

¿Qué es el ADUO? A diferencia de lo que muchos creen, el ADUO no es una pieza del motor ni una tecnología específica.

Se trata de una concesión reglamentaria que permite a determinados fabricantes introducir mejoras adicionales en sus unidades de potencia cuando la FIA detecta que su rendimiento se encuentra por debajo de la referencia establecida para la categoría. La evaluación se realiza principalmente sobre el rendimiento del motor de combustión interna (ICE), aunque las oportunidades de desarrollo pueden utilizarse también en otros componentes de la unidad de potencia, como la batería o el sistema MGU-K.

La clasificación que abrió el debate Durante el Gran Premio de Mónaco, la FIA comunicó a los fabricantes una evaluación preliminar correspondiente al primer período de análisis de la temporada. Según esos resultados, Red Bull Powertrains-Ford apareció como la referencia entre los motores de combustión interna, por lo que no tendría acceso a oportunidades adicionales de desarrollo.

En cambio, Mercedes habría recibido una oportunidad de actualización, mientras que Ferrari, Honda y Audi tendrían acceso a dos oportunidades cada uno. No obstante, la clasificación todavía no fue oficializada públicamente por la FIA.

Red Bull solicitó una revisión adicional de los datos utilizados para elaborar el informe y el organismo internacional continúa verificando sensores y mediciones antes de emitir una confirmación definitiva. Ferrari se prepara para aprovecharlo Más allá de que la FIA aún no publicó el resultado final, Ferrari ya trabaja en una evolución de su unidad de potencia 067/6 que podría debutar en el Gran Premio de Austria.

La actualización fue desarrollada junto a Shell e incluye modificaciones en la combustión y un nuevo combustible destinado a mejorar la eficiencia del motor. La Scuderia espera que estas mejoras le permitan seguir reduciendo diferencias después del importante paso adelante mostrado en Barcelona, donde Lewis Hamilton consiguió la primera victoria de Ferrari en la temporada.

Mercedes respalda el sistema Uno de los que salió públicamente a defender el ADUO fue Toto Wolff. El jefe de Mercedes considera que el mecanismo cumple exactamente la función para la que fue creado.

"Era un sistema de protección para evitar que un fabricante consiguiera una ventaja imposible de recuperar", explicó el austríaco. Wolff remarcó asimismo que la FIA basa sus evaluaciones en datos obtenidos por sensores y descartó cualquier tipo de influencia política en el proceso.

Según el dirigente, la Fórmula 1 debe evitar mecanismos similares al Balance of Performance utilizados en otras categorías y mantener un sistema basado exclusivamente en mediciones objetivas. La postura de Red Bull La posición de Red Bull es diferente.

Laurent Mekies, director del equipo, aclaró que la escudería no cuestiona el concepto del ADUO ni la decisión de medir únicamente el rendimiento del motor de combustión interna. Lo que pone en duda son los resultados obtenidos por la FIA.

"No vemos ni una sola muestra de datos que indique que tenemos una ventaja sobre Mercedes", aseveró el francés. Desde la estructura de Milton Keynes sostienen que los resultados observados en distintos circuitos no reflejan una superioridad del motor Red Bull-Ford y por eso solicitaron una revisión de las mediciones antes de aceptar la clasificación.

Mucho más que una cuestión técnica La discusión va mucho más allá de una simple tabla de rendimiento. El fabricante considerado referencia queda excluido de cualquier ayuda reglamentaria, mientras que sus competidores pueden introducir desarrollos para reducir diferencias.

Por eso la resolución final de la FIA será observada con atención por todo el paddock. Mientras Ferrari se prepara para utilizar una de sus oportunidades de desarrollo y Mercedes respalda el sistema, Red Bull sigue esperando una revisión que podría modificar el panorama antes de que los resultados del ADUO sean oficializados de manera definitiva .