Vozinha, portero de Cabo Verde, pasó de tener 50,000 seguidores en Instagram a 13.3 millones solo luego de su primer partido en el Mundial 2026. Pero el fenómeno mediático es apenas la superficie de una historia que trasciende las redes sociales: la de un hombre de 40 años que transformó el orgullo de toda una nación en bloques de hormigón.

En Praia, la capital de Cabo Verde, y en las calles del país, los ciudadanos han comenzado a plasmar en muros la figura del guardameta Josimar José Évora Dias (su nombre real), vestido con el uniforme amarillo de la selección debutante en el Mundial, que ya ganó su primer punto gracias a él. Con un modesto valor de mercado de 50,000 euros, el portero logró neutralizar a estrellas españolas, sellando un empate histórico.

El apodo Vozinha (que significa abuelita en portugués) no es capricho deportivo, sino un espejo de su infancia. Vozinha creció bajo el amparo de sus abuelos, nunca vivió con sus padres: cuando nació, su padre estaba en el ejército y su madre tenía que trabajar diariamente para ganarse la vida.

Años después, en las calles de Mindelo, los chicos de su barrio lo burlaban por su competitividad rebelde: cuando no podía vengarse físicamente de un golpe, volvía enfadado a casa buscando a sus abuelos. Antes del Mundial, Vozinha jugaba en el G.D.

Chaves de la segunda división portuguesa, donde desde 2012 es el portero de la selección con 82 partidos en su registro. Su trayectoria lo llevó por Angola, Moldavia, Chipre y Eslovaquia: ganó una Copa de Chipre en 2019 en el AEL Limassol, su único título en una carrera itinerante.El abrazo de una nación En su debut mundialista contra España, Vozinha llevó a cabo atajadas memorables contra Marc Cucurella y Ferran Torres, dejando su portería imbatible.

Su actuación no fue solo deportiva: fue emocional. Luego de el partido, compareció ante la prensa entre lágrimas y con la voz quebrada.

Hoy en día, en los muros de Praia, su imagen permanece. Un hombre que creció con sus abuelos se convirtió en el abuelo simbólico de 530 mil habitantes que nunca lo olvidarán.