Luego de la conformación de la comisión especial que revisará los casos de presuntos títulos falsos, la senadora Blanca Ovelar (ANR, disidente) aseveró que las recientes revelaciones sacudieron a la opinión pública y citó las investigaciones impulsadas por la fiscal Teresa Sosa, quien —según indicó— ya cuenta con elementos que demostrarían la existencia de títulos docentes obtenidos sin el cumplimiento de los requisitos académicos correspondientes. La parlamentaria remarcó que el problema es especialmente grave cuando involucra a educadores, debido al impacto que tiene sobre la formación de las futuras generaciones. “Maestros analfabetos van a formar alumnos analfabetos”, expresó.

Según explicó, la docencia requiere cada vez una preparación más especializada debido a los avances en neurociencias, psicología del desarrollo y metodologías de aprendizaje, por lo que consideró alarmante que personas sin la formación adecuada lleguen a las aulas. Ovelar indicó que el esquema detectado va mucho más allá de los casos tradicionales de falsificación documental.

Indicó que lo ocurrido implica la construcción de trayectorias académicas inexistentes para obtener títulos legalmente expedidos, pero sin que los beneficiarios hayan cursado realmente las carreras. Lea más: Patrick Kemper preside comisión especial pese a que su primo es investigado por título mau “Se inventó una historia académica de gente que no cursó”, aseveró la legisladora, al advertir que se vulneraron mecanismos de control universitario consolidados durante siglos y que ello habría requerido la participación o complicidad de distintos actores dentro de las instituciones.

La senadora dio a conocer asimismo que, luego de la creación de la comisión, recibió mensajes de múltiples funcionarios dispuestos a aportar información sobre prácticas que observan cotidianamente dentro del sistema. La parlamentaria expresó su preocupación por la calidad de la formación en algunas instituciones de educación superior y vinculó el problema de los títulos irregulares con deficiencias más profundas en el sistema educativo.

En ese contexto, también puso el foco en las carreras de Medicina, advirtiendo que existen universidades que priorizan la cantidad de alumnos por encima de la calidad de la enseñanza y de las prácticas clínicas necesarias para formar profesionales competentes. Ovelar comparó los estándares internacionales de formación médica con la realidad paraguaya y cuestionó que algunas instituciones promocionen cifras y cargas horarias que, según expresó, no guardan relación con la realidad académica.

Lea más: Senado: Cartismo apunta a controlar comisión que investigará “mafia de títulos” La legisladora alertó que las consecuencias ya se estarían reflejando en la atención sanitaria y aseveró que la preocupación expresada por profesionales con experiencia evidencia la gravedad de la situación. Uno de los puntos centrales de su intervención -durante la sesión de ayer del Senado- fue la denuncia de lo que definió como una “cultura del engaño”.

Según remarcó, las irregularidades no se limitan a los títulos universitarios, sino que abarcan la alteración de puntajes, certificados con horas ficticias y otros mecanismos destinados a beneficiar indebidamente a determinadas personas. “Esta es una cultura del engaño que se va extendiendo”, aseveró. Ante este escenario, pidió una respuesta firme y sincera de las instituciones públicas para identificar cómo se vulneraron los controles y establecer mecanismos que impidan la repetición de estos hechos.

Asimismo, instó a no normalizar el fraude ni la corrupción académica. “No perdamos la capacidad de indignarnos ante el fraude, ante la mentira, ante la estafa, ante lo que no es real”, expresó. La senadora advirtió que el escándalo ya tiene repercusiones más allá de las fronteras nacionales y afecta la reputación del Paraguay. “Está tirando por el suelo nuestra imagen como país”, remarcó.

A su criterio, el caso pone en duda la calidad de la educación superior, la formación profesional y la capacidad institucional para garantizar estándares académicos confiables. Lea más: Celeste Amarilla al clan Esgaib: ¡Dejen de comprar títulos y vayan a estudiar!

En la parte final de su intervención, Ovelar llevó a cabo una autocrítica al Poder Legislativo y reconoció que el Congreso también tiene responsabilidad en la situación actual. “Este Congreso precisamente no, pero el Congreso históricamente ha contribuido a esta debacle en la que hoy estamos”, aseveró. La legisladora pidió que el tema sea encarado con seriedad, patriotismo y compromiso institucional, y remarcó que la investigación no debe limitarse a los títulos cuestionados, sino abarcar los mecanismos que permitieron la degradación de los controles académicos.