Se trata de Miguel Giménez (45), lustrabotas de esta ciudad, quien expresó que diariamente obtiene entre G. 30.000 y G. 40.000 para sostener a su esposa y a sus dos hijos, de 3 y 7 años. Indicó que desde la asunción del actual gobierno no percibió mejoras en su situación económica y que, por el contrario, cada vez resulta más difícil cubrir las necesidades básicas de su familia.

El trabajador indicó que en numerosas ocasiones ni siquiera cuentan con recursos suficientes para comprar alimentos y que deben recurrir a la ayuda de vecinos o solicitar fiado en almacenes de su barrio para poder subsistir. Aseveró que las expresiones del jefe de Estado sobre el crecimiento económico y sus supuestos efectos positivos en la población no reflejan la realidad de los sectores más vulnerables.

Remarcó que existe una percepción equivocada sobre la situación que atraviesan las familias humildes y que las dificultades económicas siguen profundizándose. Giménez consideró que la crisis afecta principalmente a los sectores de menores ingresos y pidió a las autoridades nacionales, especialmente al presidente Peña, prestar mayor atención a las condiciones en que viven miles de paraguayos que diariamente luchan por llevar el sustento a sus hogares.

Según expresó, resulta necesario que las autoridades se interioricen de la realidad que enfrentan las familias más carenciadas para impulsar medidas que permitan mejorar efectivamente su calidad de vida.