Engler Araya Aguilar, alias Engler, estaba en la mira de la policía desde el 2009, cuando fue detenido por un caso de narcotráfico que se juzgó y condenó 16 años después. Durante este tiempo, en libertad, Araya se volvió una figura conocida en El Roble de Puntarenas, donde se le señalaba como el presunto fundador de una estructura criminal familiar y de confianza, que le habría permitido escalar del narcomenudeo al tráfico internacional de drogas, la legitimación de capitales y los préstamos gota a gota.Para Stephen Madden, director de la Policía Control de Drogas (PCD), Engler comandaba una de las organizaciones con mayor predominancia en Puntarenas en los últimos años.

Era el grupo delictivo que, desde la óptica policial, tenía la fortaleza para tomar el lugar de otra de las organizaciones delictivas más fuertes en esa provincia del Pacífico, comandada por un sujeto de apellido Araya, alias La L, y desarticulada el pasado 11 de junio.Engler, hoy de 44 años, casado y padre de cuatro hijos, dio sus primeros pasos en el barrio Chagüite, en El Roble. Ese, de acuerdo con Madden, era el epicentro del narcomenudeo de su estructura y, desde allí, fue ganando poder y control.

Lo hacía a través de una red que forjó durante años y que fue intervenida este miércoles. 17 personas quedaron detenidas luego de 23 allanamientos comandados por la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada (Faedo) y la PCD.Entre inicios del 2024 y hasta la actualidad, la estructura habría utilizando embarcaciones para trasegar cocaína desde Colombia, por la costa del Pacífico de Costa Rica, hasta el norte del continente.Justamente el trasiego de droga desde ese país sudamericano llevó a las autoridades a nombrar el caso como Turbo, pues el trasiego de la droga se llevaba a cabo mediante lanchas rápidas, que alcanzan altas velocidades.30 detenidos en los últimos dos años y medioAunque el objetivo de este miércoles era la detención de 19 sospechosos, Madden aseveró que los dos restantes están plenamente identificados por la policía. Entre los aprehendidos se encuentran una hija del presunto cabecilla y una mujer de apellidos Sirias Alfaro, su esposa, quien cumple una sentencia con arresto domiciliario producto de un beneficio carcelario en la misma causa en la que se detuvo a su esposo en el 2009.Ella, de acuerdo con el jefe de la PCD, continuaba brindando soporte y operando como la “mano derecha” de su esposo, mientras él estaba privado de libertad, desde el 2024.En otro orden, esta misma policía capturó a dos sujetos de nacionalidad colombiana y naturalizados costarricenses que figuran como sospechosos de coordinar los envíos de droga desde Colombia hasta el norte del continente.A la lista se suma una mujer de apellidos Medrano Quesada, quien, de acuerdo con las pesquisas, mantenía una relación con otro de los detenidos de apellido Sánchez.Medrano, por su parte, es la hija de la primera vicealcaldesa del cantón central de Puntarenas, Adriana Quesada Mora y, de acuerdo con las pesquisas, habría participado en reuniones para la coordinación del tráfico de drogas.

Su madre no está imputada en este caso y tampoco fue detenida; no obstante, las autoridades allanaron este miércoles su vivienda para recabar prueba que podría relacionarla con la investigación o bien, descartar cualquier vínculo con la estructura.Por otro lado, Sánchez es descrito como el “socio criminal” de Engler y habría coordinado la preparación de embarcaciones utilizadas para el tráfico internacional de drogas; se presume que era el encargado de reclutar marinos para el trasiego y de buscar inmuebles para preparar y zarpar embarcaciones con alijos.Decomisos y golpes anterioresLas diligencias policiales de este miércoles culminaron con el decomiso de ¢5 millones y 279 paquetes de cocaína situados en una vivienda en Alajuela, 106 kilos de marihuana ubicados en un salón de belleza, cuatro pistolas, tres armas largas, seis vehículos, un dron y una lancha.Ese salón de belleza, aunado a un lavacar y un taller de enderezado y pintura son los sitios que, de acuerdo con las pesquisas, utilizaba la organización como mampara para legitimar las ganancias obtenidas de presuntos negocios ilícitos.Las investigaciones del caso iniciaron en febrero del 2024 y, desde entonces, en distintos operativos, agentes de la PCD han detenido a 30 presuntos miembros.Uno de los golpes más recientes sucedió en enero del 2025, cuando se llevaron a cabo seis allanamientos en Chagüite, El Roble. La diligencia culminó con la detención de once personas, entre ellas un sujeto de apellidos Obando Vázquez, alias Pascual, quien se presume que respondía a las órdenes de Engler.Asimismo, el año anterior se intervinieron, en al menos tres ocasiones, alijos de droga que viajaban a bordo de embarcaciones tripuladas por costarricenses, en apariencia, miembros de la estructura de este puntarenense.Uno de esos casos se registró el 24 de abril del 2025, cuando la Armada de El Salvador interceptó la embarcación Río Bravo, matrícula 8934, que transportaba 1.025 kilogramos de cocaína, seis armas largas AR-15 calibre 5.56x45 mm y dos armas cortas tipo pistola calibre .40.

Los cuatro costarricenses a bordo quedaron detenidos.En mayo, otra embarcación, sin nombre ni matrícula, fue interceptada por el Servicio Nacional de Guardacostas con 950 kilogramos de cocaína. La causa se tramitó en la Fiscalía de Corredores en el expediente 25-000109-0455-PE y culminó con tres costarricenses detenidos.Al mes siguiente cayó la embarcación Zona Cero, matrícula P-11559, también interceptada por el Servicio Nacional de Guardacostas.

En esa ocasión, cuatro costarricenses fueron encausados por transportar 1.600 kilogramos de cocaína.Solo en las operaciones de este miércoles, las autoridades actuaron en asocio con la Unidad Especial de Intervención del Ministerio de la Presidencia (UEI), el Servicio Nacional de Guardacostas, la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC), la Fuerza Pública y agentes del Organismo de Investigación Judicial, con el apoyo de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos.