José Raúl Mulino: primer presidente panameño en 'cruzar la línea roja'

“Cruzar la línea roja” es una frase utilizada mundialmente y que hace referencia a un punto imaginario de no retorno o a una “línea en la arena” o a “un límite” que, una vez sobrepasado, la seguridad ya no puede ser garantizada. “La expresión línea roja sirve para señalar los límites de una acción o decisión y con ella se expresa aquello que se considera inaceptable y que no se puede traspasar”. Franquear la “red line” significa, concretamente, cometer un acto inaceptable que rompe un acuerdo de convivencia y conlleva consecuencias graves.
Y es precisamente lo que ha hecho el “dictador”, al irse más allá de lo tolerable —política y jurídicamente— por una sociedad organizada con base en fundamentos deónticos. Veamos los hechos. 1.
Declaración en San José, Costa Rica El “dictador” confesó que amenazó a los magistrados del Tribunal Electoral de Panamá (mayo de 2024) con “prender por los cuatro costados el país“, si no lo dejaban “correr” como candidato presidencial sin vicepresidente, en expresa violación del artículo 177 de la Constitución Política de la República. 2. Establecimiento de un MOU (memorandum of understanding), en español, Memorando de Entendimiento Para la instalación de tres (3) bases militares estadounidenses (Howard, Rodman y Sherman) en las riberas del Canal de Panamá, transgrediendo el artículo 325 de la Constitución y el artículo V del Tratado de Neutralidad. 3.
Pretensión de mantener a FQM y su filial Minera Panamá, S.A., en la mina de Donoso En colisión con sendos fallos de inconstitucionalidad. 4. “Judicialización” de las protestas democráticas (sociales) Cierre de las cooperativas de Suntracs y de los educadores sin cumplir el debido proceso. Encarcelamiento y persecución de dirigentes sindicales y pretensión de la extinción de Suntracs.
En síntesis, la “línea roja” cruzada por el “dictador”, del “gobierno 100% empresarial”, de la plutocracia minera, corrupta, clientelar y antinacional, se caracteriza por —y es lo que lo hace inaceptable— la violación de las propias reglas del juego (democracia liberal o Estado de derecho) establecidas por los sectores dominantes; esto es, desde el punto de vista de clase social, por la burguesía y, desde la perspectiva política, por la oligarquía (plutocracia). ¡Así de sencilla es la cosa!
El autor es abogado y analista político.
Information from La Prensa (Panamá). Edited by: Noticias Today.
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