MONTECARLO.— Con el firme objetivo de derribar barreras y garantizar espacios verdaderamente inclusivos, el grupo de padres y madres “Incluime” presentó formalmente el proyecto de la “Carpa de la Calma” ante el Concejo Deliberante de la localidad de Montecarlo. La iniciativa, trabajada en conjunto con la Coordinación de Discapacidad local, busca brindar contención y acompañamiento a personas neurodivergentes durante celebraciones de gran concurrencia.El central de la propuesta es ofrecer un entorno seguro, regulado y adecuado para aquellos niños, niñas y adolescentes que puedan atravesar situaciones de sobreestimulación sensorial o momentos de crisis.

El área de Discapacidad del municipio estará al frente de la implementación operativa, consolidando de este modo las políticas de accesibilidad en la comunidad.Al respecto, Marcela Maidana, integrante del grupo Incluime, fundamentó la urgencia de la presentación: "Presentamos la nota en el Concejo viendo la necesidad que tenemos las familias cuando hay un acto masivo, como será el próximo 20 de junio en el marco del juramento a la bandera. Nos parece una linda oportunidad para colocar la Carpa de la Calma, para que en el momento en que los chicos tengan una crisis o incomodidad, podamos acompañarlos, ellos se regulen y puedan volver a la actividad con sus compañeros”.Herramientas de regulación sensorial Desde el grupo proponen que este espacio cuente con equipamiento e infraestructura básica de apoyo.

Entre los elementos sugeridos se encuentran sillas, agua, materiales pedagógicos para colorear, literatura infantil y recursos sensoriales de baja estimulación, sumados a la presencia indispensable de personal previamente capacitado para abordar estas situaciones.La medida apunta de manera directa a promover la participación plena de menores con Trastorno del Espectro Autista (TEA), TDAH, trastornos del procesamiento sensorial y otras condiciones neurodivergentes que suelen verse significativamente afectadas por los entornos de alta densidad o contaminación sonora, permitiéndoles ejercer su derecho a formar parte de las actividades comunitarias.