Texas enfrenta dos frentes de vigilancia al mismo tiempo: la respuesta sanitaria contra el gusano barrenador del Nuevo Mundo y el impacto de la tormenta tropical Arthur, el primer sistema con nombre de la temporada atlántica de 2026. En ese contexto, el gobernador Greg Abbott anunció fondos federales para reforzar la capacidad de inspección y control de la Comisión de Salud Animal de Texas.

Texas refuerza su respuesta ante el gusano barrenadorSegún el comunicado oficial, los recursos permitirán contratar 15 puestos temporales, incluidos diez inspectores de campo, asimismo de especialistas en epidemiología y gestión de emergencias.“Texas tomará todas las medidas necesarias para proteger a nuestros ganaderos y a la economía agrícola del gusano barrenador del Nuevo Mundo”, expresó Abbott. “Estos fondos federales nos permiten desplegar más inspectores sobre el terreno y reforzar la respuesta estatal”, indicó.La iniciativa fue presentada junto con la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, como parte de una estrategia coordinada entre el estado de Texas y organismos federales para evitar la propagación de la plaga. Como parte del anuncio actual, Abbott comunicó la aprobación anticipada de un acuerdo de cooperación con el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas, dependiente del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés), para liberar fondos federales destinados a reforzar las tareas de inspección.La medida forma parte de una estrategia más amplia contra el gusano barrenador del Nuevo Mundo.

Entre las acciones previas citadas por la oficina del gobernador figura el anuncio de una inversión de US$750 millones para construir una planta de producción de moscas estériles en Edinburg.Nuevos controles y capacitación para el sector ganadero en TexasComo parte del plan estatal, también se puso en marcha un programa de formación virtual y gratuita destinado a certificar nuevos inspectores. La capacitación está dirigida a profesionales vinculados con la actividad veterinaria y organismos de control animal.Las autoridades consideran que ampliar la cantidad de inspectores permitirá agilizar los procedimientos de revisión sanitaria y facilitar el movimiento de ganado dentro del estado, especialmente en áreas sujetas a restricciones preventivas.La respuesta oficial se intensificó luego de la detección de los primeros casos confirmados del gusano barrenador en Texas.

A partir de entonces, el gobierno estatal activó mecanismos de emergencia para coordinar recursos y acciones entre distintas agencias.Medidas de emergencia y coordinación estatalEntre las decisiones adoptadas se encuentra:La activación del Centro Estatal de Operaciones de Emergencia, que elevó su nivel de respuesta para coordinar tareas relacionadas tanto con la plaga como con los desafíos derivados de las condiciones climáticas.La creación de un grupo de trabajo integrado por organismos estatales, productores agropecuarios, veterinarios, especialistas en fauna silvestre y representantes federales para coordinar la estrategia de control.Paralelamente, se emitieron declaraciones de desastre con el fin de facilitar la movilización de recursos y acelerar las acciones de prevención y contención en las regiones consideradas de mayor riesgo.Temporada de huracanes y riesgo de inundaciones en TexasAunque la medida anunciada por Abbott no está vinculada directamente con la emergencia climática, llega en una semana marcada por la activación de recursos estatales y federales ante distintos riesgos.En la actualidad, el estado permanece bajo vigilancia por la evolución de la tormenta tropical Arthur, que se formó este miércoles 17 de junio cerca de la costa de Texas, con vientos sostenidos de alrededor de 40 mph.Los pronósticos indicaron que la principal amenaza está asociada a las precipitaciones acumuladas. Algunas áreas podrían registrar aproximadamente diez pulgadas (25 centímetros) de lluvia en los próximos días, mientras que sectores aislados superarían las 20 pulgadas (50,8 centímetros).