La baja natalidad abre una oportunidad educativa, pero Misiones sigue rezagada en la sala de 3 años

POSADAS.— La caída de la natalidad en Argentina está transformando el sistema educativo y abre una ventana de oportunidad para ampliar el acceso al jardín de infantes. Según un informe de Argentinos por la Educación, el país podría alcanzar una cobertura cercana al 100% en el nivel inicial para 2027 sin necesidad de construir nuevas salas, siempre que se aproveche plenamente la infraestructura ya existente.No obstante, el escenario no es uniforme dado que Misiones aparece entre las provincias con mayores desafíos, especialmente en la escolarización de niños de 3 años, donde la cobertura no alcanza el 30%.
No obstante, la tierra colorada alcanza el 98% de cobertura en sala de 5 y del 83% en la de 4.Los datos surgen del informe “Cobertura actual y proyectada para el jardín de infantes”, elaborado por Sebastián Kiguel (Universidad de Illinois), María Sol Alzú y Martín Nistal (Argentinos por la Educación). El estudio analiza la evolución de la matrícula, la cobertura y la oferta educativa del nivel inicial, asimismo de las proyecciones demográficas para los próximos años.Entre 2016 y 2025, la población argentina de niños de 3 a 5 años cayó un 31%, al pasar de 2,25 millones a 1,56 millones.
En ese mismo período, la matrícula del nivel inicial disminuyó un 12%.La proyección para 2027 parte del supuesto de que la cantidad de vacantes se mantenga constante y que la capacidad instalada sea utilizada en su totalidad. Bajo esas condiciones, la cobertura nacional de las salas de 3 a 5 años pasaría del 87% actual a acercarse al 100% en la mayoría de las provincias.De hecho, en 18 de las 24 jurisdicciones la infraestructura existente alcanzaría para ofrecer vacantes a todos los niños de esas edades.
No obstante, los investigadores advierten que disponer de vacantes no garantiza automáticamente una mayor asistencia escolar.Por un lado, la ubicación de las salas puede no coincidir con los lugares donde viven las familias. Por otro, persiste el desafío de convocar a los niños y niñas al sistema educativo y de mejorar la calidad de las experiencias de aprendizaje.Las proyecciones del Indec indican asimismo que la caída de la natalidad continuará.
Entre 2025 y 2030, la población de 3 a 5 años se reduciría otro 16%, hasta ubicarse en torno a 1,31 millones de niños, es decir, unos 250 mil menos que en la actualidad.Misiones, con menor cobertura en sala de 3En la actualidad, las diferencias entre provincias son especialmente marcadas en la sala de 3 años. Mientras Buenos Aires y La Rioja superan el 70% de cobertura, Corrientes, Misiones y Formosa no alcanzan el 30%.En cambio, la situación mejora considerablemente en edades mayores.
A nivel nacional, la sala de 5 años está prácticamente universalizada, con una tasa neta de escolarización del 99%, mientras que la sala de 4 alcanza el 87%. La principal deuda continúa siendo la incorporación temprana al sistema educativo formal.El informe aclara asimismo que existen Centros de Primera Infancia (CPI) y otras propuestas por fuera de la órbita de los ministerios de Educación, por lo que parte de la atención a la primera infancia no queda reflejada en estas estadísticas.Pese a las diferencias regionales, la cobertura del nivel inicial creció de manera sostenida durante la última década.
Entre 2016 y 2025, la tasa de escolarización de la sala de 3 años aumentó 18 puntos porcentuales a nivel nacional. En las salas de 4 y 5 años, el incremento fue de 3 y 1 puntos, respectivamente.Los mayores avances se registraron en provincias como San Juan, La Pampa, Córdoba, San Luis, Neuquén y Tucumán, lo que muestra que gran parte de la expansión reciente estuvo orientada a las edades donde históricamente existían mayores déficits de acceso.Más vacantes no garantizan mejor educaciónEl crecimiento de la cobertura se explica por una combinación de factores: menos niños en edad escolar y una expansión de la oferta educativa.
Entre 2016 y 2025, 19 de las 24 jurisdicciones aumentaron la cantidad de salas de nivel inicial. A nivel nacional, las secciones de sala de 3 crecieron un 28%, mientras que las de 4 y 5 años disminuyeron un 5% y un 7%, respectivamente.“La educación de nivel inicial sienta las bases del desarrollo futuro.
Sabemos que la educación temprana de calidad tiene impactos duraderos y puede cambiar vidas. Es una inversión con muy buen retorno y una manera efectiva de reducir las desigualdades tempranas.
No obstante, el acceso a este nivel educativo ha sido limitado y desigual en la Argentina”, remarcó Sebastián Kiguel, coautor del informe.El investigador destacó asimismo “el progreso –dispar entre provincias– de la última década, reflejado en los aumentos de la cobertura y la escolarización de niñas y niños de 3 a 5 años”.Los especialistas coinciden en que el desafío ya no pasa únicamente por sumar vacantes, sino por mejorar la calidad educativa. Rafael Rofman, investigador principal de CIPPEC, indicó que “una mayor cobertura no es garantía de educación de calidad”, y remarcó la necesidad de orientar las políticas públicas hacia el mejoramiento de los resultados educativos en el nivel inicial.En la misma línea, Rut Kuitca, especialista en educación de la primera infancia y miembro de OMEP Argentina, aseveró que “garantizar el derecho a la educación es mucho más que asegurar el acceso a una vacante: es priorizar que las experiencias que niños y niñas reciben en las escuelas infantiles sean enriquecedoras y potenciadoras de su desarrollo y bienestar”.“La caída de la natalidad impactará primero y con mayor intensidad en el nivel inicial, pero también abre una oportunidad para mejorar el acceso, la equidad y la calidad educativa.
La educación inicial es un derecho y tiene efectos positivos sobre las trayectorias escolares y otros resultados sociales. Por eso, la expansión de la cobertura debe ir acompañada de una fuerte inversión en formación docente y en diseños curriculares específicos, especialmente para la sala de 3 años.
Asimismo, es necesario debatir cuestiones como la obligatoriedad, que la evidencia asocia con mayores niveles de asistencia, y la articulación de la educación temprana con políticas que favorezcan la participación laboral femenina”, plantea María Laura Alzua, profesora de la Universidad Nacional de La Plata y subdirectora del CEDLAS. Para los expertos, la disminución de la natalidad representa un desafío demográfico, pero también una oportunidad inédita para fortalecer la educación inicial mediante mejores condiciones edilicias, formación docente, ampliación horaria y el avance hacia la universalización de la sala de 3 años, una meta que en provincias como Misiones todavía aparece lejana.
Information from El Territorio (Misiones). Edited by: Noticias Today.
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