Comprar una vivienda no es un paso que esté al alcance de todos los bolsillos. De media en España se necesita un sueldo neto de 1.999 euros mensuales —35.000 euros brutos anuales— para afrontar la adquisición de un piso sin superar los niveles recomendados de endeudamiento, es decir, sin que la cuota de la hipoteca sobrepase el 35% de los ingresos mensuales.

Son datos de un estudio publicado este miércoles por Accumin Intelligence, la filial de tratamiento de datos e IA de la tasadora Tinsa. La cifra es mucho mayor en grandes urbes como Barcelona, Madrid o San Sebastián, donde se requiere cobrar más de 4.000 euros.De entre las 60 ciudades analizadas, la capital guipuzcoana es en la que hace falta un mayor caudal de ingresos para afrontar la compra de un piso de 100 metros cuadrados, que es la superficie media de las viviendas en España, según el Colegio de Registradores.

El sueldo requerido llega en San Sebastián a los 5.074 euros netos mensuales, el cuádruple de lo que exigido para dar ese mismo paso en Zamora (1.279), que es la capital de provincia más barata. "Zamora sería la única ciudad entre las 60 analizadas donde una persona soltera y sin hijos que cobrase el salario mínimo interprofesional podría comprar una casa considerando el límite del 35% del sueldo para el pago de la hipoteca", destaca el estudio.La capital guipuzcoana no es la única en la que comprar una vivienda exige un sueldo de más de 4.000 euros netos mensuales.

Lo mismo ocurre en Barcelona (4.485) y Madrid (4.574). Son los niveles de ingresos con los que calculan que el comprador estaría en condiciones de asumir el pago de una hipoteca tipo que cubra el 80% del valor de tasación de la vivienda.

El estudio señala que estos tres puntos conforman un eje en torno al que se concentran algunos de los municipios donde se requieren salarios más altos para afrontar la adquisición de un inmueble. En total se detectan 14 ciudades en toda España donde hace falta contar con más de 2.500 euros de ingresos netos mensuales, de las cuales la mayoría se aglutinan en torno a País Vasco, Cataluña y Madrid.

Es el caso, por ejemplo, de L'Hospitalet (2.896), Getafe (2.950), Badalona (2.705), Móstoles (2.580) y Alcalá de Henares (2.566). También Bilbao supera ese umbral (3.185).

"Se trata de focos de concentración de demanda, donde confluyen ciudadanos atraídos por la condición de capitalidad administrativa y creación de empleo", explica el estudio. A estas capitales y sus respectivas áreas metropolitanas se suman zonas costeras del Mediterráneo, como Marbella (3.532), Palma de Mallorca (3.477) o Benidorm (2.813).

En estas tres localidades se necesita igualmente contar con un sueldo muy por encima de los 2.500 euros netos mensuales para poder comprar una vivienda. "Son ubicaciones de atracción de demanda extranjera, donde los precios aumentan desligándose de la capacidad de compra de la población local", explica el análisis.

La tensión de estas zonas contrasta en el litoral mediterráneo con la situación de otras localizaciones donde la demanda internacional es menor y los pisos son más accesibles. Es el caso de Castellón, Almería o Murcia.

En estas tres capitales se requiere respectivamente un sueldo neto de 1.338, 1.727 y 1.526 euros para comprar una vivienda con una hipoteca que cubra el 80% del valor de tasación. El cálculo no tiene en cuenta el ahorro previo necesario para pagar la entrada del préstamo, los impuestos asociados a la compra ni demás gastos iniciales vinculados a la operación.La fotografía en estas zonas costeras es más cercana a la del interior peninsular, que el estudio califica de "refugio asequible".

Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia concentran las quince ciudades más accesibles entre las 60 analizadas. Junto a Zamora y Castellón, aquellas donde se requiere un salario más modesto para comprar un piso son Lugo (1.322 euros), Ciudad Real (1.323) y Palencia (1.339).

"Son mercados con menor presión demográfica, precios estables y ratios de esfuerzo de compra por debajo de la media", señala el análisis.