El Parlamento Europeo ha dado este miércoles su visto bueno final, con masivo apoyo de la derecha y la ultraderecha y un amplísimo rechazo de los grupos de izquierdas —que hablan de un “Guantánamo europeo”—, al reglamento de retornos que posibilita la creación de los controvertidos centros de deportación en terceros países para migrantes rechazados, incluidas familias con menores.Seguir leyendo