SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.— Revés para los imputados Diego “Diegolín” Hernán Bazán y su madre Ilda Norma Maturano en la causa por el crimen de Sergio Mauricio “Cordobés” Bazán, ocurrido en el barrio La Tablada, en la ciudad Capital. La jueza de Control de Garantías N° 2, Cecilia Mas Saadi, rechazó los planteos que había hecho la defensa de Bazán y de Maturano, ejercida por los abogados Pedro Vélez y Alan Álvarez.

Luego de tomar conocimiento de que el fiscal de Instrucción N° 4, Ricardo Córdoba Andreatta, los había enviado a juicio por el delito de encubrimiento en el marco de esta causa, la defensa solicitó el sobreseimiento de Bazán y de Maturano, y se opuso a ir a debate. Luego de escuchar los planteos de la Fiscalía y de la defensa, la magistrada Mas Saadi decidió no hacer lugar a las pretensiones de Bazán y de Maturano.

De esta manera, en principio, los dos quedaron más cerca del juicio. Ahora, la defensa tiene la posibilidad de apelar lo resuelto por Mas Saadi o proponer otras alternativas, si es que aún pretende evitar el debate.

La situación de los otros dos acusados, Diego Orlando “Negro Mingo” Toledo y Marcelo Ariel “Cota” Quinteros, es distinta, puesto que no se resistieron a ir a juicio. Toledo está imputado por homicidio simple y Quinteros por hurto agravado.

El 27 de mayo, Córdoba Andreatta concluyó la investigación y elevó a juicio la causa en contra de Toledo, Quinteros, “Diegolín” Bazán y Maturano por distintos hechos vinculados al homicidio del “Cordobés” Bazán, sucedido el 22 de febrero de 2025. Conforme los elementos incorporados durante la instrucción y habiéndose cumplimentado las medidas probatorias pertinentes, el representante del Ministerio Público Fiscal consideró acreditado, con el grado de probabilidad exigido para esta etapa procesal, que el 22 de febrero de 2025, en horas de la noche, Diego Orlando Toledo se encontraba en un domicilio de calle Neuquén de la Capital, donde tuvo lugar una discusión con Sergio Mauricio Bazán, presuntamente vinculada a la compra de estupefacientes.

En ese contexto, Toledo habría extraído un arma blanca y lesionado a Bazán en la zona torácica, provocándole una grave herida cardíaca. La víctima logró salir hacia la vía pública, donde finalmente se desplomó y falleció a causa de un shock hipovolémico secundario a trauma cardíaco grave por herida de arma blanca, según determinó la autopsia.

La investigación también sostiene que, mientras Bazán se encontraba agonizando sobre la vía pública, Marcelo Ariel Quinteros presuntamente se apoderó de una billetera con dinero y documentación personal perteneciente a la víctima. Asimismo, se atribuyó a Diego Hernán Bazán e Ilda Norma Maturano haber realizado acciones tendientes a alterar rastros y ocultar elementos vinculados al hecho investigado, mediante la limpieza del lugar donde se habría producido la agresión y manifestaciones dirigidas a desviar las circunstancias del hecho ante la presencia policial.

Por estos hechos, Diego Orlando Toledo fue enviado a juicio imputado por el delito de “homicidio simple” en calidad de autor; Marcelo Ariel Quinteros por “hurto agravado por el infortunio particular de la víctima” en calidad de autor; y Diego Hernán Bazán e Ilda Norma Maturano por “encubrimiento por favorecimiento real agravado” en calidad de coautores. En el marco de la investigación, el fiscal reunió distintos elementos probatorios, entre ellos inspecciones oculares realizadas en el lugar del hecho, declaraciones testimoniales, allanamientos, secuestro de elementos de interés para la causa, relevamiento de cámaras de seguridad, inspecciones corporales, informes policiales y pericias practicadas por el Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF), incluyendo la operación de autopsia realizada sobre la víctima.