Durante más de un siglo, el tiburón duende (Mitsukurina owstoni) fue una de las especies más enigmáticas del océano. Aunque la ciencia lo describió en el siglo XIX, todos los ejemplares observados vivos habían sido capturados y llevados a la superficie.Esa situación cambió gracias a dos registros inéditos obtenidos en el océano Pacífico.

Por primera vez, investigadores lograron filmar a la especie en su hábitat natural, a grandes profundidades.Los hallazgos fueron publicados el 19 de mayo en la revista científica Journal of Fish Biology. El estudio documentó dos observaciones realizadas durante expediciones desarrolladas en 2019 y 2024.El tiburón duende es reconocido por su apariencia particular.

Posee un hocico alargado y aplanado. Asimismo, cuenta con una mandíbula capaz de proyectarse hacia adelante con gran rapidez para capturar presas.La especie habita en aguas profundas de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico.

Esa característica explica por qué sigue siendo uno de los tiburones menos estudiados del planeta.La primera observación sucedió durante una expedición del buque de investigación E/V Nautilus cerca de la isla Jarvis, en el Pacífico central.Un vehículo operado de forma remota captó a un macho solitario a unos 1.237 metros de profundidad. Los científicos estimaron que el ejemplar medía aproximadamente 3,43 metros de longitud.El segundo registro tuvo lugar en 2024 en la ladera de la fosa de Tonga.Aunque la calidad de las imágenes impidió una identificación completa, los investigadores consideraron probable que se tratara de una hembra.

El animal no mostraba estructuras reproductivas características de los machos.Hallazgo amplía los límites conocidos de la especieLas observaciones permitieron conocer mejor el comportamiento del tiburón duende en el entorno donde vive.Asimismo, aportaron nueva información sobre la distribución de la especie.Según los autores del estudio, el avistamiento en la fosa de Tonga incrementó en 697 metros la profundidad máxima conocida para el tiburón duende.El registro también amplió la distribución geográfica documentada de la especie en el Pacífico.De igual forma, extendió el límite de profundidad conocido para los tiburones pertenecientes al orden Lamniformes.Una mandíbula diseñada para la cazaAdemás de su aspecto inusual, el tiburón duende posee una estrategia de alimentación que le permite sobrevivir en ambientes donde el alimento es escaso.De acuerdo con información divulgada por el portal IFLScience, la especie puede proyectar sus mandíbulas hacia adelante a velocidades cercanas a 3,1 metros por segundo.Ese movimiento le permite capturar presas rápidas pese a que nada lentamente.Su dieta incluye peces, crustáceos y cefalópodos, entre ellos camarones, cangrejos, calamares y pulpos que habitan cerca del fondo marino.Los científicos consideran que esta adaptación resulta fundamental para sobrevivir en ecosistemas profundos con recursos limitados.Información clave para la conservaciónLos investigadores señalaron que el descubrimiento tiene implicaciones que van más allá del interés científico.Comprender mejor la distribución y los hábitats utilizados por el tiburón duende puede contribuir al desarrollo de estrategias de conservación para especies de aguas profundas.El tema cobra relevancia en un contexto marcado por una creciente presión humana sobre los ecosistemas oceánicos.Más de cien años después de su descubrimiento, el tiburón duende mantiene gran parte de sus secretos. Las imágenes obtenidas ofrecen una oportunidad poco común para observar a este depredador en el lugar donde realmente vive.*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial.

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