Los cuatro jueces de la Primera Sala del Tribunal Supremo votaron de forma unánime por la condena de Eduardo Bolsonaro, cuya pena, que puede oscilar entre uno y cuatro años, se definirá a continuación, después de una pausa de quince minutos en la sesión. El magistrado Alexandre de Moraes, juez instructor del caso, aseveró que el propio Eduardo Bolsonaro admitió haberse trasladado a Estados Unidos en 2025 con el objetivo de gestionar ante la Administración estadounidense la imposición de sanciones contra los jueces que procesaban a su padre, con la intención de evitar una eventual condena.

El exgobernante, líder de la extrema derecha brasileña, fue condenado el pasado septiembre a 27 años de prisión por tramar un golpe de Estado luego de perder las elecciones de 2022 ante su sucesor, Luiz Inácio Lula da Silva. Durante su intervención, De Moraes exhibió varios videos de declaraciones y entrevistas en las que el exdiputado se refiere a las gestiones que llevó a cabo en Washington para promover sanciones contra Brasil y contra los jueces de la Suprema Corte. “Las amenazas se concretaron mediante sanciones contra magistrados de esta Corte, contra el procurador general de la República y contra Brasil, a través de aranceles”, aseveró el juez.