SANTA FE.— El escenario económico internacional sumó un nuevo capítulo de tensión luego de reabrirse el conflicto comercial entre dos de las principales potencias occidentales. El presidente de los Estados Unidos , Donald Trump , advirtió de manera formal que impondrá un arancel del 100% sobre el vino y el champagne procedentes de Francia , a menos que el gobierno europeo de marcha atrás con el impuesto a los servicios digitales que afecta a los gigantes tecnológicos norteamericanos.

La disputa tiene su origen en el gravamen del 3% que las autoridades francesas implementaron sobre los ingresos obtenidos dentro de su territorio por empresas de la talla de Google, Apple, Facebook y Amazon. Mientras que desde París defienden la medida bajo el argumento de que busca obligar a las multinacionales a tributar en los lugares donde efectivamente operan —frenando así las estrategias de optimización fiscal—, la administración de la Casa Blanca lo interpreta como un ataque directo a sus intereses corporativos.

En declaraciones periodísticas, Trump fue tajante respecto a la exigencia transmitida a su par francés, Emmanuel Macron : "Le exigí que no cobre a las empresas estadounidenses. De no cumplirse esa condición, no tendré más remedio que aplicar un arancel del 100% a todos los champagne y vinos procedentes de Francia".

Según el mandatario norteamericano, para evitar este tipo de presión comercial, el gobierno galo "todo lo que tiene que hacer es eliminar el impuesto sobre las ventas". Impacto en el sector vitivinícola La advertencia de Washington encendió las alarmas en el sector productivo europeo.

Históricamente, Estados Unidos se consolidó como el principal importador de vinos y licores de origen francés, representando el 21% del mercado total de exportación de dicho país. No obstante, la relación comercial transatlántica ya venía arrastrando dificultades previas.

En la actualidad , los vinos franceses y europeos que ingresan al mercado estadounidense ya deben soportar un arancel del 15%. Esta barrera impositiva, sumada a la inestabilidad de las negociaciones, provocó que las exportaciones de vinos y licores hacia Norteamérica sufrieran una severa caída del 21% durante el último año, según datos de la Federación de Exportadores de Vinos y Bebidas Espirituosas (FEVS) de Francia.

Vísperas del G7 Ante este panorama de hostilidad arancelaria, el presidente francés, Emmanuel Macron, tiene previsto recibir a Trump de manera previa al inicio de la cumbre del G7 en Evian. Desde la comitiva francesa intentan bajar los decibeles, aunque manteniendo una postura firme frente a las advertencias de su par estadounidense.

"Mantendremos un diálogo respetuoso pero firme. Los aranceles no benefician a nadie, especialmente los aranceles entre países del G7", expresó Macron, quien asimismo hizo un llamamiento público a la estabilidad en el comercio global.

En sintonía, desde la FEVS solicitaron resguardar una relación comercial constructiva y equilibrada para preservar el interés económico de ambas naciones, temiendo que una tasa del 100% paralice de forma definitiva uno de los canales comerciales más lucrativos del agro europeo.