El gobierno nacional celebró la ecuación cambiaria que, gracias a diversas variables, consiguió una estabilidad que tiene su impacto indirecto en un peso apreciado, tranquilidad en la cotización del dólar y baja volatilidad.Ese escenario había sido pronosticado por el presidente Javier Milei meses atrás cuando afirmaba que al país le sobrarían dólares y señalando al titular del Banco Central, Santiago Bausili, aseveró que los dólares “le saldrían por las orejas”. De hecho, la devaluación no se produce en los términos que muchos políticos y analistas habían prefigurado, aun cuando la autoridad bancaria se dedicó, en el primer semestre del año, a comprar miles de millones de dólares: mientras antes vendía reservas para mantener la divisa a raya, ahora los adquiere y la suba es controlada y acotada.El BCRA compró más de 10.000 millones entre enero y la primera mitad de junio, alcanzando su segundo mayor registro de los últimos veinte años: solo detrás de un 2024 con control de cambios, actividad deprimida y un tipo de cambio real que era 25 por ciento más alto que el actual.Esa situación hace pensar qué sucedería si el Banco Central decidiera dejar de intervenir en modo comprador y hasta dónde se desplomaría la cotización.

Agro, Vaca Muerta y minería, sólo una parte de la explicaciónLa explosión de Vaca Muerta desde 2023, la cosecha record de 2025 y la buena de este año, y las inversiones mineras han cambiado el panorama fiscal y monetario argentino. Algunos economistas arriesgan que han quedado atrás los años de la “restricción externa” que guiaba los clásicos ciclos económicos argentinos.

La dimensión del impacto no es desconocida por nadie. En los últimos días se publicaron dos informes que no podrían alinearse a la lógica libertaria y que no rechazan ese escenario. “La venta de divisas del sector agropecuario se mantuvo en línea con su media histórica (u$s +10.000 millones entre enero y abril, último dato publicado por el Banco Central), el sector energético saltó de poco más de u$s 1.000 millones en 2012-2023 a 8.000 millones este año”, señala el informe del Banco de la Provincia de Buenos Aires.

El aporte del sector energético y minero es casi el 85% de lo que ofreció el sector agropecuario y u$s 7.000 millones por encima de su media 2012-2023. Los dólares que se gastanLa ventanilla para las erogaciones, mientras tanto, se mantuvo abierta.

El sector Público Nacional pagó 4.400 millones netos de deuda en moneda extranjera, entre FMI, otros organismos multilaterales de crédito y acreedores privados. Asimismo, hubo aumento de encajes por depósitos en dólares por 700 millones y otros movimientos por u$s 300.

Por su parte, la relajación de la compra de dólares para ahorro de abril del año pasado permitió que las personas humanas compraran 12.000 millones en el arranque de 2026.La ayuda incómoda que explica la otra parte de las reservasCon esos números, las reservas brutas crecieron 6.600 millones en lo que va del año, pasando de poco más de u$s 41.000 millones a fines de 2025 a casi u$s 48.000 millones en la actualidad. “El ratio entre Reservas y PBI pasó de 6,5% al cierre del año pasado a 7,5% a mediados de junio 2026. Si bien la media de la región es virtualmente el doble (+14,8%), de modo que falta bastante terreno para recorrer y afirmar que se restauró el “equilibrio macro” -que no es solo fiscal, sino también de las cuentas externas-, es cierto que se avanzó en este frente en el arranque de 2026″, reconoce el Banco Provincia.

No obstante, la banca pública bonaerense pone el acento en el aliado oculto e incómodo de la ecuación. Hay un gasto que se redujo y que favoreció la consolidación del superávit y es la contracción en la demanda de dólares por parte del sector industrial argentino. “El saldo cambiario de la industria pasó de la zona de u$s -4000 millones en los primeros cuatro meses de 2020-2023 a u$s -2000 millones en 2026, medido en dólares constantes, es decir, descontada la inflación de Estados Unidos”, explica el informe.

Su traducción es que el clásico cuello de botella de una industria que demandaba más dólares que los que el país conseguía de otros sectores, podría estar desapareciendo por dos factores: una menor demanda y una mayor oferta. “Es cierto que el desarrollo del sector petrolero y minero explicó parte de la recuperación de la posición del Banco Central, pero también fue relevante la menor demanda de la industria: su “ahorro” de u$s 2000 millones respecto de 2020-2023 explicó casi la mitad del avance (+4600 millones)“, explicaron.La relación es, para el informe, casi lineal: el Índice de Producción Industrial (IPI) de INDEC arrojó una caída de 2,1% mensual en abril y se contrajo 2,1% interanual. Así, el período donde la demanda de divisas de la producción manufacturera se redujo fue el momento en el que se mejoró la posición de la autoridad monetaria en el mercado de cambios.

El panorama de la industria tiene sus propios números negativos. Suramericana, la consultora de Martín Guzmán indicó que en su informe más reciente que en abril “la actividad del sector y de la construcción registraron caídas luego de las alzas del mes previo”.

Ambos sectores “siguen con un nivel de actividad muy bajo que repercute sobre el nivel de empleo y afecta la dinámica social de los grandes aglomerados urbanos”, señala la consultora que muestra su preocupación en línea con lo que plantea el BAPRO, que siente el impacto en los actores productivos del conurbano, con destrucción de empresas y empleos. Heterogeneidad industrial y comercialLa contracción de 11,5% de la actividad industrial respecto de la primera mitad de 2023 no es el único dato relevante.

Existe una amplitud entre rubros —es decir, la diferencia entre el que más y el que menos produjo— que saltó de 20 puntos en el promedio 2023 a más del doble (45) en 2026.” Si bien 12 de las 16 ramas industriales produjeron menos que en el primer cuatrimestre del año pasado, las caídas fueron desde 22% interanual en el rubro textil a -0,4% en alimentos y bebidasAsí, la caída de la actividad industrial -según estas interpretaciones- fue un socio silencioso del Banco Central para su compra de dólares durante la primera mitad de este año.