SARMIENTO.— Árabe. Africano.

Musulmán. Mediterráneo.

Desértico. Todo eso es Argelia, el primer rival de la selección argentina que debutará este martes en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.

Aunque no integra la élite del fútbol mundial, Argelia tiene una tradición deportiva africana y es una de las selecciones más fuertes del continente. Fue campeona africana en 2019 (la primera en 1990) y tuvo dos fuertes protagonismos en Mundiales: el escándalo del Pacto de Gijón en España en 1982 y su actuación frente a Alemania en Brasil 2014.Más allá de eso, Argelia es uno de los países más influyentes del norte de África.

Lo cubre el desierto del Sahara y está fuertemente influenciada por la colonización francesa y el islam. En paralelo, su posición estratégica la convirtió en un actor clave para Europa y el mundo árabe.

Estos son cinco datos para conocer al primer rival de la Argentina. 1. Es el país más grande de ÁfricaCon 2,3 millones de km², Argelia es el país más extenso del continente africano y el 10.º más grande del mundo.

Su superficie es casi equivalente a la suma de Francia, España, Alemania e Italia. Limita con siete países y tiene una extensa costa sobre el mar Mediterráneo.Su ubicación, a su vez, es estratégica: tiende un puente entre África, el Mediterráneo y el mundo árabe.“Asimismo de ser territorialmente el país más extenso del continente, es, asimismo, el que más invierte en armamento”, dice Omer Freixa, historiador especialista en África, en diálogo con LA NACION.

Según explica, tiene sus motivos para estar armado: Argelia mantiene una histórica rivalidad con Marruecos por la hegemonía africana y ambos mantienen desacuerdos por la delimitación territorial. Asimismo, indica Freixa, ambas naciones compiten como proveedoras de gas a Europa.2.

El 80% de su territorio es el SaharaLa mayoría de los argelinos vive en el norte del país, en la costa. Y es que aunque suele asociarse a ciudades mediterráneas como Argel, gran parte del país está cubierto por el desierto del Sahara.

El desierto moldeó su economía, sus rutas comerciales, su cultura y hasta su identidad nacional. Bajo las dunas y los oasis se encuentran enormes reservas de petróleo y gas natural. 3.

Fue colonia francesa durante 132 añosArgelia fue colonia francesa durante 132 años, desde 1830 hasta 1962. A diferencia de otras colonias, Francia consideraba al gran país africano como parte integral de su territorio y alentó el asentamiento de cientos de miles de europeos en la región.La guerra de independencia, entre 1954 y 1962, fue una de las más sangrientas del siglo XX y dejó profundas heridas en la población argelina; hubo un millón de muertos.El conflicto incluyó atentados, represión militar, torturas y desplazamientos masivos.

Cuando Argelia logró independizarse, más de un millón de colonos franceses abandonaron el país.La influencia francesa penetró fuertemente en la cultura. El francés continúa siendo ampliamente utilizado en la educación, los medios y los negocios, y la relación con Francia es un tema central de la política argelina.“Lo principal que quedó de la cultura francesa es el idioma.

Argelia es un país francófono, más allá de que últimamente el árabe. Los argelinos hablan árabe y escriben en árabe pero usan mucho el francés”, sostiene Silvia Perazzo, historiadora africanista y docente.

En paralelo, expresa que a pesar de la retirada francesa luego de la independencia de Argelia, Francia buscó mantenerse vinculada al país africano, por ejemplo, en distintos tratados de cooperación política y también logró seguir explotando los recursos del Sahara por seis años más con beneficios impositivos para sus empresas.4. 99% musulmánA pocos kilómetros de Europa, más del 99% de la población de Argelia (44 millones de personas) es musulmana sunita. El islam es considerado una parte central de la identidad nacional.

Incluso la Constitución establece que el islam es la religión de Estado.Antes de la expansión musulmana, el territorio estuvo habitado por pueblos bereberes (originarios africanos) y formó parte de los imperios romano y bizantino, donde el cristianismo tuvo una fuerte presencia. San Agustín de Hipona (conocido como San Agustín) nació en la actual Argelia en el siglo IV.Un dato curioso: el expresidente argentino Domingo Faustino Sarmiento visitó Argelia en la década de 1840 como parte de sus viajes financiados por el gobierno chileno durante su exilio político.

En su obra Viajes, indica Freixa a este diario, el sanjuanino anotó que era una “nación de mayoría islámica” y que “vio a un pueblo fanatizado por esa religión”, a la que “consideró primitiva y ciertamente peligrosa”. En ese texto, consideró que la ocupación francesa debía asentarse por completo para “civilizar el territorio como en su momento había conseguido la presencia romana”.

En el tiempo que estuvo Sarmiento en Argelia, Francia ya recibía una residencia a raíz del liderazgo del caudillo Abd Al-Kadir, conocido como “el Padre de la Nación”. 5. Es una potencia energéticaArgelia está entre los principales productores de gas natural del mundo y abastece a gran parte de Europa a través de gasoductos que cruzan el Mediterráneo.

Su presencia en el mercado se hizo cada vez más importante para el Viejo Continente desde la invasión rusa a Ucrania, en búsqueda de dejar de depender de los recursos de Rusia. Más del 80% de las exportaciones de Argelia son del gas, el petróleo crudo y el refinado, y sus principales compradores son Italia, Francia y España.Hace 15 años que el extenso país tiene un proyecto de US$13.000 millones para un gasoducto que atraviese Nigeria y Níger hasta llegar a España e Italia.

Otro megaproyecto que prepara el Estado argelino es el Corredor Sur, con el objetivo de transportar hidrógeno verde. Francia, explica Perazzo, también queda afuera de esto, aunque busca para 2030 estar vinculada a este circuito económico. “Tiene posibilidad de ser una potencia energética regional.

La venta de energías limpias, en condiciones favorables para Argelia, y la provisión de gas y petróleo lo incentivan al país a eso. Argelia siempre ha tenido un papel destacado en la Liga Árabe y en la OPEP, pero ahora lo tiene, y cada vez más, en todos los foros internacionales”, completa la historiadora.

Cambió la historia de los mundialesLa selección argelina protagonizó una de las mayores sorpresas en la historia de los Mundiales cuando derrotó 2-1 a Alemania Occidental en España 1982. Fue la primera victoria de un seleccionado africano sobre una potencia europea en una Copa del Mundo.La alegría duró poco.

Se avecinaba uno de los bochornos más grandes de la historia del fútbol. En el último partido del grupo, Alemania y Austria jugaron un encuentro cuyo resultado favorecía a ambos y eliminaba a Argelia.

Luego de un gol germano en los primeros minutos, los dos equipos prácticamente dejaron de atacar y se limitaron a mantener el marcador. El episodio pasó a la historia como el “Pacto de Gijón”.La indignación fue tan grande que la FIFA modificó el reglamento: desde entonces, los últimos partidos de cada grupo se juegan al mismo tiempo para evitar acuerdos entre los equipos.

La selección africana disputó las Copas del Mundo de 1982, 1986, 2010 y 2014, y el torneo de este 2026 marcará su regreso luego de doce años de ausencia.Su mejor actuación llegó en Brasil 2014. Con jugadores nacidos en Francia y formados en las poderosas ligas europeas, Argelia consiguió por primera vez superar la fase de grupos.

En octavos de final se enfrentó a Alemania, futura campeona del mundo, y estuvo a pocos minutos de provocar una definición por penales. Con agonía, llevó a la potencia europea al tiempo extra, pero finalmente cayó 2-1.La participación en este mundial es un hito nacional para los argelinos, quienes se ilusionan con volver a tomar protagonismo.

El país del norte africano podría ser el rival más complicado de la Argentina en la fase de grupos.