El primer spa ASMR de Latinoamérica está en el Perú: esta es la propuesta con la que se han hecho viralesKarina Sian, la estilista considerada la más creativa del Perú que crea obras de arte con el cabelloMamma Mia! vuelve a Lima: Érika Villalobos y Mariagracia Mora debutarán como Donna y Sophie en el regreso del clásicoDécadas atrás, la manicure era vista apenas como el toque final de un look. Un color neutro para la oficina, un rojo clásico para una ocasión especial o una manicure francesa que nunca fallaba.

Hoy, no obstante, las cosas han cambiado. Las uñas se han convertido en pequeños lienzos donde caben referencias artísticas, tendencias virales, estados de ánimo y hasta rasgos de personalidad.Alimentado por las redes sociales y una creciente búsqueda de individualidad, el auge del ‘nail art’ no es casualidad.

Y, a escala local, este universo creativo ha ganado terreno en Lima durante los últimos años a pasos agigantados. Una de las personas que ha sido testigo directa de esta transformación es Sofía Pérez, manicurista y fundadora de Beauty Gang, un espacio especializado en arte de uñas que ya es de los favoritos entre quienes buscan diseños fuera de lo convencional.MIRA AQUÍ: Cómo los robots empiezan a colarse en la vida cotidiana de los peruanos“Antes las uñas estaban más relacionadas con un detalle, ahora son una expresión personal.

Las personas exploran qué ponerse y cómo eso las representa, más allá de la ropa o el look que lleven”, comenta Pérez. Para ella, el cambio empezó a tomar fuerza en el Perú hace cinco o seis años, cuando las clientas comenzaron a ver la manicure como una extensión de su identidad.“Los diseños y las uñas pasan de ser un tema de cuidado personal a ser también una forma de comunicar tu identidad y tu esencia como persona.

Algo que va fuertemente de la mano con el ‘styling’ y con cómo quieres mostrarte hacia el mundo”, explica.CREATIVIDAD ILIMITADALa historia de Beauty Gang inició mucho antes de que existiera el estudio que hoy recibe a decenas de clientas por semana. Sofíainició trabajando desde casa y realizando servicios a domicilio.

Luego de dos años de experiencia independiente, decidió dar el siguiente paso y abrir un espacio propio. En la actualidad, Beauty Gang cumple tres años como estudio especializado y también funciona como academia para quienes desean profesionalizarse en el rubro.Sofía apunta a que lo que la impulsó a seguir ese camino fue descubrir el impacto emocional que puede tener una manicure bien hecha. “Me di cuenta de cuánto la manicurista puede aportar en seguridad, felicidad y plenitud a través de su trabajo”, señala. “Existe un proceso creativo entre la manicurista y la clienta que permite expresar emociones, gustos y personalidad usando colores, texturas y formas, lo que rompe con la creencia de que es algo simplemente superficial”, añade la experta.Esa visión explica por qué el ‘nail art’ ha dejado de percibirse únicamente como un servicio de belleza.

Para muchas personas, se ha convertido en una herramienta de expresión tan válida como la moda o el maquillaje.Aunque las tendencias aparecen y desaparecen a gran velocidad, especialmente en la era digital, Pérez identifica una constante: la personalización. “Lo que más se está fortaleciendo día a día es que los diseños sean personalizados. Ya no es necesario seguir una tendencia específica, sino tomar diferentes referencias y crear algo único para cada clienta”, apunta.Quizá esa sea la mejor manera de entender el fenómeno del ‘nail art’ actual: no como una tendencia pasajera, sino como un espacio donde convergen creatividad, técnica y expresión personal.

Porque en un mundo donde cada detalle comunica algo sobre quiénes somos, las uñas también pueden tener una historia que contar. //