Ucrania lleva meses atacando con drones refinerías, puertos y otras infraestructuras de energía de Rusia para reducir los ingresos que Moscú recibe por sus exportaciones de crudo y productos derivados, fundamentales para sufragar su intervención militar en territorio ucraniano. Rusia no hace públicos datos que puedan dar pistas sobre los efectos de los ataques, pero este lunes su gobierno ordenó prohibir hasta el 30 de noviembre las exportaciones de queroseno destinado a la aviación.Seguir leyendo...