Este sábado por la mañana los de la revista Panenka, que vendría a ser el The New Yorker del fútbol, me han invitado a una charla. Acepté porque hablar de fútbol siempre está bien y por el postureo de actuar en el Panenka Fest, que vendría a ser el Primavera Sound de friquis futboleros, con la diferencia de que las entradas aquí valen 6 euros, y las charlas son a cubierto, por si llueve.

Boys, don’t cry. Seguir leyendo...