La Copa del Mundo sigue dejando historias tan inesperadas como internacionales en Monterrey. Una de ellas tiene como protagonistas a un jugador profesional de futbol americano nacido en Texas, de raíces mexicanas, y a una joven originaria de Suecia que visitó México por primera vez.

Se trata de Rodolfo Juárez, quien aprovechó una pausa en su calendario deportivo para regresar a la ciudad donde vivió durante 2025, cuando formó parte de los Osos de Monterrey, franquicia que debutó ese año como equipo de expansión dentro de la Liga de Futbol Americano Profesional de México (LFA). Juárez explicó que tuvo la posibilidad de asistir a partidos mundialistas en distintas sedes, incluida Houston, Texas.

No obstante, cuando apareció la opción de viajar a Monterrey, la decisión fue inmediata. “Había dos partidos a los que podíamos ir, uno en Houston y otro en Monterrey. Yo quería enseñarle la cultura mexicana, los tacos, la comida, la gente, todo”, relató.

El jugador afirmó que guarda un cariño especial por la ciudad después de haber pasado una temporada completa aquí. “Viví en Monterrey el año pasado. Me encanta Monterrey”, comentó.

A su lado estaba Alice Campbell, una aficionada sueca que conoció México gracias a este viaje y que quedó sorprendida por el ambiente que encontró en la ciudad. “Es mi primera vez en México. Me gusta mucho.

Hace mucho calor, pero todos han sido muy amables. Asimismo las montañas son increíbles”, explicó.

La historia de ambos también tiene un origen internacional. Juárez contó que conoció a un mariscal de campo sueco mientras jugaba futbol americano en Noruega y que, a través de esa amistad, terminó creando vínculos con personas de Suecia, entre ellas Alice, quien ahora lo acompaña en sus viajes.

La trayectoria del mexicoamericano ha estado marcada precisamente por ese carácter global. A lo largo de su carrera ha jugado profesionalmente en España, Noruega, Australia, Corea del Sur, Francia, México e Irlanda, una ruta poco común incluso dentro del futbol americano internacional.

En la actualidad milita en Irlanda, donde se encuentra disputando la temporada. De hecho, explicó que no pudo quedarse más tiempo en Monterrey porque debe regresar a cumplir con sus compromisos deportivos. “Estoy en temporada.

Tengo que volver. El 18 de julio jugamos el campeonato y después voy a Argentina para seguir jugando”, comentó.

Por ello, su visita a la ciudad fue breve. Apenas el tiempo suficiente para asistir a un partido de la Copa del Mundo, recorrer algunos puntos de Monterrey y compartir con Alice una ciudad que marcó una etapa importante de su carrera.

Porque entre las miles de historias que ha traído el Mundial de 2026 a Nuevo León, pocas reflejan tan bien su carácter internacional como la de un mexicoamericano que jugó en Monterrey, una sueca que descubre México por primera vez y una ciudad que, por unos días, reune a todos con el pretexto del futbol.