La gloria se le ha negado demasiadas veces en los Mundiales a una Países Bajos que cayó en las finales de 1974, 1978 y 2010, quedándose sin la que habría sido su primera Copa del Mundo. Por eso, la Oranje llega con ganas de cambiar la historia a Estados Unidos, Canadá y México 2026, donde se medirá en su debut a Japón, una durísima rival que nunca ha superado los octavos de final en una Copa del Mundo.