La historia de los números en Mesoamérica podría ser más antigua de lo que se creía. Un grupo de investigadores identificó en Guatemala una figurilla de cerámica de unos 2.700 años de antigüedad que presenta una serie de puntos grabados y que podría constituir el ejemplo más antiguo conocido de numeración en la región.

La pieza fue encontrada en el sitio arqueológico de La Blanca, en San Marcos, Guatemala, y corresponde al período Preclásico Medio. Los autores del estudio, publicado en la revista Latin American Antiquity, datan la figurilla entre 750 y 650 a.

C. y la describen como el ejemplo más antiguo con fecha arqueológica segura de un posible sistema numérico basado en puntos. La figurilla está fragmentada.

Conserva la parte superior del cuerpo y una especie de tocado o banda en la cabeza. Sobre esa zona aparecen 11 puntos impresos antes de la cocción de la cerámica, distribuidos en tres columnas: una con tres puntos y dos con cuatro.

Esa disposición ordenada llevó a los investigadores a plantear que no se trata de una decoración casual, sino de una forma temprana de notación numérica. En las culturas mesoamericanas posteriores, los números se representaban mediante un sistema en el que cada punto equivalía a una unidad y cada barra representaba cinco.

Ese método terminó siendo fundamental para registrar fechas, actividades rituales y elementos del calendario sagrado de 260 días. Hasta ahora, los ejemplos más antiguos de numeración conocidos procedían de monumentos, pinturas o inscripciones realizadas siglos después.

La figurilla de La Blanca adelanta esa cronología y sugiere que el uso de números pudo formar parte de experimentos tempranos relacionados con la escritura y otras formas de comunicación gráfica. El hallazgo también llamó la atención por el lugar donde aparecen los puntos.

En muchas tradiciones mesoamericanas, la cabeza y los tocados funcionaban como espacios para expresar identidad. Por eso, los investigadores consideran que la posible inscripción numérica pudo estar vinculada con la identificación de una persona, una entidad sobrenatural o incluso con conceptos relacionados con el calendario y el destino.

La pieza forma parte de una tradición local de más de 5.000 figurillas encontradas en La Blanca. No obstante, es la única descubierta hasta ahora en ese sitio que presenta una posible notación numérica.

Los autores aclaran que no es posible demostrar de manera definitiva que los 11 puntos representen un número. Aun así, sostienen que la cantidad impar de marcas y su organización en columnas hacen que la hipótesis numérica resulte especialmente significativa.