Sin tratado de extradición, Paraguay aún no puede entregar al chino que sufrió intento de secuestro en Luque - Policiales

Según una notificación roja de Interpol, su nombre real es Jin Xiaodi, de 43 años de edad, nacido el 8 de enero de 1983 en la ciudad de Qingdao, provincia de Shandong, en la República Popular China. Según su cédula paraguaya auténtica, se trata de Eason Tay Jin, de 39 años de edad, nacido el 25 de noviembre de 1986 en la ciudad de Manila, la capital de Filipinas.
De hecho, bajo esta última identidad, el asiático montó en nuestro país un conglomerado de empresas en distintos rubros, como criptominería, entretenimiento y gastronomía, por ejemplo. Para sorpresa hasta de él, fue capturado por la Policía Nacional (PN) el 6 de abril pasado, al ser interceptado frente al Parque Ñu Guasu de Luque, luego de que alguien lo delatara y revelara su pasado hasta ese momento desconocido en nuestro país.
Resulta que en su país de origen, China, Jin Xiaodi tiene una condena a cadena perpetua por un delito que en Paraguay sería estafa o lesión de confianza, ya que desvió o se quedó con dinero público que él administraba. según los antecedentes obrantes. Luego de su detención, el extranjero fue puesto a cargo del fiscal de Luque, Orlando Paiva, quien lo imputó por producción de documentos no auténticos, ya que consiguió una cédula paraguaya auténtica con una cédula filipina también auténtica, pero de origen falso.
Sobre este punto, la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) de Paraguay aclaró que la falsificación de sus documentos se hicieron ya en Filipinas. Luego de unos pocos días preso, el chino fue favorecido por el fiscal de Luque, Nelson Romero, quien primero le dio arresto domiciliario con tobillera electrónica y luego ya directamente arresto domiciliario con permiso para trabajar desde las 12:00 hasta las 05:00 del día siguiente.
El arresto domiciliario se cumple hasta ahora en el exclusivo condominio Rakiura Country de Luque. Justamente, mientras hacía usufructo de su permiso para salir a trabajar, el chino sufrió un intento de secuestro el 10 de junio pasado, cuando estaba a punto de llegar a su casa, en Luque.
La imponente camioneta Toyota Land Cruiser año 2024 que manejaba el chino, la misma con la que lo habían arrestado hace dos meses, fue emboscada esta vez por otros dos vehículos de los cuales bajaron al menos cuatro hombres, todos fuertemente armados y equipados. Jin Xiaodi se resistió tenazmente y aunque le rompieron la cabeza con la culata de un fusil, al final no pudieron llevarlo secuestrado.
Sí robaron su camioneta, pero la dejaron abandonada a pocas cuadras. Una investigación policial supone que el grupo que intentó secuestrar al chino es el mismo que el 28 de mayo pasado asaltó también en Luque un camión de la empresa Laboratorios Eticos que transportaba una carga de medicamentos adelgazantes a base de Tirzeptida.
Esta hipótesis se basa en que uno de los vehículos usados en el asalto del 28 de mayo pasado, Hyundai Tucson gris, sería el mismo que quedó abandonado luego del intento de secuestro del chino, el 10 de junio pasado. Aunque supuestamente China ya envió un pedido de extradición a través de canales diplomáticos internacionales, invocando un principio de reciprocidad, sería muy difícil que Paraguay lo entregue, al menos como extraditado, porque no hay un tratado entre ambos países.
El documento enviado desde China aparentemente está mal hecho, incompleto y con fuente legal equivocada, por lo que de momento el caso quedó estancado. Las pocas veces que hubo requerimientos entre ambos países, las consultas se hicieron a través de Argentina, que sí tiene relación diplomática con China.
Uno de esos casos fue el de la paraguaya Rosalía Amarilla Escobar, quien en 2012 fue capturada con drogas en China y condenada a muerte, pero luego de diálogos a nivel diplomático se consiguió que le redujeran la pena a cadena perpetua. Otra situación idéntica se dio con Eulalia Duarte Estigarribia, detenida en 2013 por el mismo delito, a quien igualmente le perdonaron la vida, pero la condenaron a prisión perpetua.
Ante una imposibilidad de entregarlo en extradición, Paraguay podría avanzar contra el chino en el proceso por producción de documentos no auténticos. Una posibilidad es que, como medida provisoria, se le anule la cédula paraguaya que consiguió con el documento filipino falsificado y que después de que eventualmente sea condenado por la producción de documentos no auténticos, sea expulsado del Paraguay.
¿Pero adónde lo expulsarían? Según los datos obtenidos, podría ser a algún país limítrofe que sí tenga relación diplomática con China, como Brasil o Argentina.
Otra opción legal es abrirle un nuevo proceso penal por lavado de dinero, ya que en teoría la plata invertida en nuestro país podría ser parte del dinero que el chino desvió en su país. Si esta opción prospera, el Estado incluso más adelante podría quedarse con los bienes adquiridos por el extranjero en territorio paraguayo.
Mientras todo esto se analiza, Jin Xiaodi continúa en arresto domiciliario pero con permiso para trabajar.
Information from ABC Color (Paraguay). Edited by: Noticias Today.
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