La industria del desarrollo de videojuegos en Costa Rica continúa ganando terreno y demostrando el potencial de la creatividad local. El ingeniero y artista Carlos Zhou, también conocido por su trabajo bajo el nombre de Colorblind Pixel, liberó el demo oficial de Don Memo, un ambicioso videojuego que transforma la idiosincrasia, las leyendas y la cotidianidad costarricense en una aventura interactiva.Lo que inició hace cinco años como un proyecto universitario individual durante la pandemia ha evolucionado hoy en una producción colaborativa de calibre nacional, la cual promete recorrer las siete provincias del país y que ya cuenta con el respaldo de grandes marcas locales como Dos Pinos y Gollo.Este videojuego va más allá de un simple juego; según el joven creador, es parte de su historia también.“Desde que era muy pequeño fui muy fan de los videojuegos porque mi papá tenía un Play 1 y jugaba de todo; yo pasaba viéndolo jugar y eventualmente me puse a jugar yo también”, comentó el joven, nacido en Liberia y de padres chinos.Así, la espinita de convertirse en creador estuvo siempre presente en su vida; no obstante, se decidió por la ingeniería en sistemas, carrera que con el tiempo lo devolvería a su gran sueño.“A finales de la carrera llevé un curso optativo de videojuegos 2D.

Estábamos en pandemia, así que hice el proyecto solo porque no conocía a nadie. Elegí el pixel art como el arte principal porque se me hacía fácil.

Hice un juego basado en Costa Rica”, explicó Zhou.Luego de dejarlo en pausa para insertarse en el mercado laboral como ingeniero de oficina con horario regular, Zhou retomó la idea, luego de experimentar un fuerte estancamiento creativo el año pasado. “Tuve un bloqueo artístico de eso que uno ya llega a un punto que dice, ‘ya no sé qué dibujar’. Estaba un poco frustrado y comencé a pensar: ‘¿por qué estoy haciendo pixel art al final y por qué estoy haciendo sistemas?’ Y recordé que al principio yo quería hacer un videojuego.

Me dije a mí mismo: ‘Voy a hacerlo’.”Una historia con sello e identidad localLa trama del videojuego sigue a Don Memo, un campesino que en realidad es un toro, inspirado en las historias de los sabaneros liberianos. En el juego, el personaje emprende un viaje para rescatar a su nieta Milagro.“Tomé inspiración de mi abuelito tico.

Cuando yo estaba pequeño me cuidaban unos señores mayores que eran vecinos míos mientras mis papás trabajaban; básicamente, son mis abuelos ticos”, expresó. Asimismo, dio a conocer que le puso Memo al protagonista en memoria de su abuelo por adopción. “Lo hice así porque ponerle un significado emocional me obligaba a trabajar y terminar el proyecto; ya siento que lo estoy haciendo por ellos”, aseveró.La narrativa entrelaza el folclor tradicional con la cultura popular contemporánea: el villano de la historia es el Pisuicas (se utiliza popularmente en Costa Rica para referirse al diablo o a un espíritu maligno), quien secuestra a la nieta en un icónico taxi rojo, haciendo alusión directa a un famoso suceso real ocurrido en el país, en el que una vaca fue robada en este tipo de transporte.Ese hecho sucedió en 2004 y aún genera recuerdos entre quienes no olvidan el robo de la famosa vaca María del Milagro.Como el protagonista está fuertemente ligado al entorno rural, Zhou explicó: “He hecho muchos artes y memes relacionados a las vacas de Costa Rica, porque aquí las vacas son muy curiosas.

Por eso el protagonista es un toro”.Lo cierto es que, para rescatar a su nieta, el jugador deberá guiar a Don Memo a través de 21 niveles distribuidos a lo largo de las siete provincias, enfrentándose a leyendas costarricenses y atravesando escenarios inspirados en lugares emblemáticos como la Basílica de Cartago, el Teatro Nacional y el Fortín de Heredia.“Siempre me llamó la atención cómo en países como Japón y China romantizan mucho su cultura cotidiana en el anime o los videojuegos. Quise hacer eso con Costa Rica y demostrar que nuestras historias, comidas y personajes también pueden convertirse en una gran aventura”, agregó.Guiños a la idiosincrasia ticaEl videojuego no solo apuesta por una estética retro o las referencias biográficas, sino por una inmersión cultural total.

La banda sonora, compuesta por el músico nacional Daniel Quesada, rescata e introduce ritmos inspirados en la música tradicional costarricense.En otro orden, asimismo del combate, el juego incorpora zonas pacíficas llamadas hubs, donde el usuario puede interactuar con personajes de las comunidades sin el peligro de enemigos u obstáculos. En esos espacios, el creador busca incluir figuras icónicas del país como el calipsonian Walter Ferguson o el periodista Édgar Silva, procesos para los que gestiona los derechos de imagen.Asimismo, los jugadores se toparán con referencias humorísticas del día a día, como un personaje chatarrero cuyo audio emula el conocido perifoneo: “Estimado vecino, estamos comprando...”; un elemento sonoro digno de cada mañana en cualquier barrio del territorio nacional.En el apartado técnico del juego, la gastronomía local también tiene un rol fundamental: la esposa de Don Memo cocina en un fogón platillos típicos, los cuales otorgan al protagonista habilidades especiales temporales para mejorar la navegación y la exploración de los escenarios.¿Cómo jugarlo?El demo: ya se encuentra disponible de forma gratuita en la plataforma Steam para computadoras con sistema operativo Windows.

Permite experimentar una primera parte jugable con una duración aproximada de 30 minutos a una hora, dependiendo del estilo de juego de cada usuario.Lanzamiento final: Está proyectado de forma definitiva para el mes de octubre de este 2026.Precio estimado: La versión final tendrá un costo aproximado de $10.Expansión: El equipo desarrollador contempla desde ya trabajar activamente en adaptaciones futuras, las cuales podrían utilizarse para consolas de sobremesa y dispositivos móviles.