“Cambiar una ciudad es complicado, porque incluso la gente más progresista no quiere modificar sus hábitos. Para lograr el éxito, hay que tener una estrategia, tener determinación y, sí, aceptar que vas a ser impopular”.

La frase es de Anne Hidalgo en una entrevista en The Guardian por su despedida de la alcaldía de París luego de 12 años en los que la capital francesa ha dado un giro hacia la movilidad sostenible y la lucha contra la crisis climática. A 800 kilómetros al sur y con una octava parte de su población, en Vitoria, otro exalcalde, Gorka Urtaran, sabe lo que es pagar el precio de la impopularidad luego de impulsar un polémico proyecto para mejorar el transporte público.

Su partido, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), decidió apartarlo de la carrera electoral, luego de ocho años en el cargo (2015-2023), y le impidió presentarse a la reelección de la alcaldía de Vitoria. Las encuestas le daban la espalda y había crecido el rechazo hacia su figura.

Y en ese estado de ánimo pesaba un proyecto, el Bus Eléctrico Inteligente (BEI), un nuevo sistema de autobús urbano que Urtaran puso en marcha en medio de una controversia que fue creciendo hasta convertirse en una situación incontrolable. El BEI ha cumplido cuatro años y con Urtaran lejos de la alcaldía pero todavía en política —ha declinado hacer declaraciones—, el BEI se ha convertido en uno de los mayores éxitos recientes del transporte público en Euskadi.Seguir leyendo